miércoles, 4 de mayo de 2022

Mi auto imagen.

 


A menudo se dice que las fortalezas de una persona son también sus debilidades.

 Quiero tratar la idea de lo que pienso y creo de mí, o cómo me veo a mí mismo.

 Los humanos somos los encargados de llevar adelante el desarrollo de nuestro propio mundo y de los recursos que se nos han encomendado, pero de alguna manera hemos alterado esta vocación por nuestro egoísmo y maldad,

 La biblia dice que; hemos sido creados a imagen de Dios, más, yo me pregunto, ¿Y Cuál es esa imagen? Si no tengo idea ni de mi propia imagen o de cuál es mi verdadera identidad.

 Cuan débiles somos los seres humanos en comparación con las demas especies de la tierra, cuanto más lo seremos delante de Dios. Por eso, no se extrañen amigos si me ven llorando por cualquier razón, como mi pequeñez en esta vida.

 Si Jesucristo es "la imagen del Dios invisible", ¿cómo ser yo la imagen de Jesucristo?

 Cuando tenía 24 años me marché de mi pueblo hacia la ciudad en busca de mejores condiciones de vida, pero, casi me muero de pena moral.

 Allí perdí el gozo de mi espíritu y la soledad me quería arruinar la vida, hasta cuando conocí el amor, de ahí en adelante, todo cambió porque mi corazón se transformó.

 ¿Qué sería de mi felicidad si no estuvieras a mi lado para iluminar mis días en esta ciudad? Nunca te has cansado de estar a mi lado, porque cada noche y mañana nos perdonamos por lo que nos hubiese afectado para mal, y nos bendecíamos por ello.

 Hoy me siento hastiado de la falta de compañía, tengo necesidad de unas manos que me acaricien, de unos brazos que me abracen, de unos labios que me besen y de una boca que me susurre al oído lo mucho que me amas.

 Me gustaría deleitarme en tu dulzura y regocijarme con tu belleza. Para ello tengo que bajar a la profundidad de mi ser, y hundirme en mi ocaso hasta volver a nacer, como el sol que se esconde en la noche y vuelve al amanecer. Bendíceme mujer, pues mi tragedia comienza cuando me alejo de ti.

 En esta mi edad es cuando comienza mi peregrinar, el antagonismo entre mi espíritu y mi parecer, por las confrontaciones que entre ellos suelen suceder.

 Me es bastante conocido este camino, hace algunos años pasó por aquí mi espíritu llevando mis cenizas a la montaña, hoy vuelvo con el fuego en mi alma.

 Yo solo amaba al bosque y a sus soledades, más ahora he aprendido a amar a Dios y a sus tempestades, los hombres.

 La pureza de los ojos en numerosas ocasiones no es la del mendigo necesitado, «Pues sabéis perfectamente que el día del Señor llegará como un ladrón en la noche».

 Todos los seres humanos deben ser superados por encima de sí mismos, hasta hacer retroceder el animal que hay en los hombres.

 Me importa mucho la felicidad, y sé que ella no es pobreza y suciedad, ni un lamentable bienestar.

 Clamar al cielo es una expresión bíblica, pero cuando estamos colgados de una cuerda sobre un abismo, en peligro de pasar al otro lado, es peligroso caminar, es peligroso mirar atrás, todo es peligroso entonces ¡clamamos al cielo!

 La grandeza del hombre está en que busca conservar su alma. “En otro tiempo todo el mundo desvariaba” - dicen los más sutiles. Hoy la gente es más inteligente y sabe todo lo que quiere.

 No me entienden, no soy yo la boca para estos oídos. Sin duda he vivido demasiado tiempo en las montañas, he escuchado demasiado a los árboles y a los pájaros. Mi alma estará muerta aún más pronto que mi cuerpo, por mera desconfianza.

 Mas todavía estoy muy lejos de ello, por eso pido a mi orgullo que camine siempre junto a mi inteligencia.

 Los peligros de sentirse poco.

 Muchas veces sentimos “No ser suficientemente buenos” en lo que hacemos, y tememos ser descubiertos.

 Esto nos suele pasar porque a veces subvaloramos nuestro talento, y otras porque sentimos inseguridad de lo que sabemos ante un nuevo proyecto.

 Hace unos años, cuando pensé en cambiar de ciudad, sentí tal inseguridad, temía no poder cumplir a cabalidad con mi nuevo trabajo y con los retos que esto me planteaba.

 Simplemente sospechaba que no estaba lo suficientemente capacitado para enfrentar mi vida de forma independiente, aunque el trabajo a realizar era lo mismo que hacía en la ciudad donde me encontraba en esos momentos. Mi temor era el de no poder administrar mi tiempo como los recursos, pues llevaba diez años como empleado.

 Sin embargo, al mismo tiempo, me sentía motivado para iniciar una nueva vida y realizar mis sueños, aunque la ansiedad a veces es difícil de ocultar. Estos comportamientos o inseguridades nos llevan muchas veces a realizar actos notoriamente autodestructivos o autosabotaje. En ocasiones nos preocupamos más de la cuenta o anticipadamente, porque el miedo y el estrés nos abruman.

 Cada ser humano debe descubrir su genuino talento, y ser reconocido por ello, y así poder tomar nuevos riesgos. Pero a veces sólo aceptamos que no somos los adecuados para llegar a algún nivel más alto de liderazgo porque, en el fondo, tememos ser el impostor que finalmente será descubierto.

 Hay grandes triunfadores que no creen serlo, aunque los demás se lo reconozcan. Esto suele pasar en muchos ámbitos de la vida, como en los negocios; no hay excepción.

 Esta es una postura neurótica, y no una falsa humildad, creer que no se merece su éxito.

 Hasta cierto punto, por supuesto, somos impostores, pues jugamos papeles en el escenario de la vida, presentando un yo público que difiere del privado, porque somos uno a solas y otro acompañado. Mostrando una fachada que es parte integrante del ser humano, sofocando así al verdadero yo.

 El otro escenario es aquel en donde nos consideramos lo mejor de lo mejor, que no hay nadie como yo, aunque en el fondo de nuestros corazones somos igual de incrédulos de sí mismos, así que, si no se nos está elogiando o felicitando por cualquier logro, también nos sentimos inseguros, es como se ve, al estar constantemente expuestos a la mirada crítica de los demás. Esta clase de inseguridades se encuentran en todos los niveles de la personalidad, así como en la sociedad.

 Cuando las personas están llenas de ansiedad e inseguros sobre su capacidad, es cuando se cae en esta trampa. A menudo, los sentimientos de duda y de ansiedad son menos notorios cuando se está bajo el amparo de otros, pero apenas aparezca la necesidad de tomar algún liderazgo, donde la persona se hace visible, reaparecen estos miedos.

 Todos estos sentimientos negativos provienen de una malformación familiar, sobre todo en aquellas en donde los padres no proveen el calor humano, tan necesario para sentirse amados y valorados. Lo que hace niños propensos a imposturas neuróticas porque ellos sienten que solo son importantes cuando sobresalen, haciendo de ellos triunfadores inseguros o personas socialmente desfavorecidos.

 Muchas veces nuestras ambiciones son incompatibles con las expectativas de la familia, porque de niños logramos avanzar como adultos, sin embargo, a menudo sentimos una inseguridad permanente porque estamos esperando la aprobación de la familia, y si ella no aparece, o vemos señales contradictorias, nos preguntamos si tal éxito durará. Tales sentimientos de impostura son más comunes entre los hijos mayores, ya que los padres esperan que los hijos mayores se comporten como adultos con sus hermanos menores, creando la expectativa en ellos como modelos de madurez.

 Esta confusión interna se convierte en una verdadera impostura neurótica para muchos

cuando llegan coyunturas críticas en sus vidas, entonces vemos cómo nuestros miedos se hacen realidad; y como dijo Job: “me sucedió lo que tanto temía”.

 Generalmente no nos damos cuenta de forma clara sobre dichas presiones a sí mismos, porque lo camuflamos en una autoexigencia o motivación legitima para alcanzar metas, pero si nos ponemos metas imposibles, o somos perfeccionistas y competitivos en todas las actividades de la vida, sería bueno detenernos a observar hasta donde es algo bueno para mi desarrollo personal y familiar.

 En muchas personas creyentes en Dios, es algo normal ver cómo les han hecho creer que tener éxito es un pecado contra el prójimo, logrando muchas veces que se fracase en su propia carrera o que se conformen con las malas situaciones que viven, generando así una sensación de alivio.

 Sin embargo, la mejor y más adecuada forma de manejar tales sentimientos es la de evaluarte a sí mismo. Después de todo, eres la persona que mejor te conoce.

 Haz un viaje interior de autodescubrimiento y conocimiento en buscas de un cambio.

 Para esto contamos con un muy buen amigo y maestro, Jesucristo.

  

Jesucristo te ama y te bendice.

 JoseFercho ZamPer

viernes, 22 de abril de 2022

Libres pero esclavos.

 Cuando me detengo a analizar lo leído, tengo que volver a leer, pues lo que otros ven o entienden no pasa por mi mente, mucho menos por mi ser.

 Leo el texto y observo las palabras y todo lo que allí hay, entonces me doy cuenta de que solo El espíritu Santo me puede revelar el verdadero contenido de su palabra.

 Pero hay muchos tratadistas, analistas y genios sabiondos que, hacen decir todo lo que ellos desean oír, a la palabra, esto es un obstáculo para nuestro crecimiento espiritual. Parecemos ciegos, hijos de ciegos a la orilla del camino pidiendo limosna.

 Aunque un hombre ciego si es capaz de escuchar la voz de Jesucristo, mientras muchos con todas sus capacidades se sientan a llorar, en vez de estar atentos al llamado del Señor en su caminar diario.

 Si somos capaces de superar nuestras limitaciones podremos ser protagonistas de nuestra propia vida y obra. Quiero ser quien se cuestiona sobre su propia vida y seguir creciendo en todas las dimensiones de la vida.

 Soy más que un espectador, en este tiempo celebro la fe como lo más importante para mí. Ser capaz de interiorizar en silencio y tratar de entender lo que pasó en la cruz, y preguntarme si realmente lo creo; ese es mi deseo. A la manera de Dios, no a mi manera.

 Cada que perdono a alguien, la alegría vuelve a mí, y no me abandona a pesar de los momentos difíciles. El ser humano es un manojo de impulsos por hacer, y termina haciendo daño a los demas sin querer. El ser humano no evoluciona solo por querer, se necesita de un gran esfuerzo para lograrlo.

 Pero si nos negamos a cambiar, a aprender, a renunciar a cuanto nos daña o nos afecta, es decisión de cada cual; pero si dañas o afectas para mal a los demas, a su familia, o a su entorno, será su responsabilidad. Nuestra actitud en todo momento debe ser de construcción.  

 Necesitamos aprender a vivir como vivió Jesucristo, servir como él sirvió, vivir y trabajar en comunidad, compartir las experiencias vividas lo mismo que los bienes obtenidos. Para eso se necesita valentía, valor. Dios nos dice que, quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios. Esto se logra cuando uno conoce a Jesucristo resucitado y se deja transformar por su espíritu Santo de manera integral.

 Si quieres un cambio en su vida, en su manera de pensar y vivir, es obligatorio pasar por un proceso de conversión todos los días hasta llegar ser un hombre nuevo.

 Para que la gente nos crea es necesario que se vean los cambios en nuestra vida, por lo que, es importante dejarnos renovar por el espíritu santo y cantarle alabanzas a Dios.

 Cuando se confía en Dios se siente en el corazón la pertenencia a su pueblo, a su iglesia de una manera real y se obra con honradez y fidelidad, sin vacilar.

 Se que vivimos en medio del pecado, en un mundo lleno de infamia y sobornos, pero Jesucristo no nos deja caer en pecado.

 Yo no me siento tan bueno delante de Dios, pero me esfuerzo sin dudar en hacer las cosas bien. Porque sé que fallo, que cometo errores y me equivoco al tratar de interactuar con la gente, por tal razón me esfuerzo en creer y obedecer a Dios.

 Dios me da confianza a través del conocimiento de Él, de sentirse perdonado en mi ser interior, y le pido que me examine en lo profundo e íntimo de mi ser y me muestre que debo corregir en mi diario actuar, con tal de mejorar mi comportamiento y mi forma de ver a los demas.

 Porque como le dijo el Centurión Romano a Jesucristo:

Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

 De tal manera que Jesucristo me responda a mí como al centurión:

Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora. (Mateo 8:5-13).

 Porque a pesar de mis limitaciones, quiero encontrarme con Jesucristo y ser exaltado conforme a su voluntad, y sé que solo a través de la dependencia y de la obediencia a Él, lo alcanzaré.

 Me esfuerzo por superar las limitaciones que impiden el creer en la palabra de Dios, y lo maravilloso es que con la sabiduría que Dios me da a través de su palabra, creo que jesucristo ya venció esos obstáculos y se quedó a vivir en mi casa.

 El Vivir cristiano es construir una relación a los pies de Cristo, como siervos que entienden su existir desde el servir a los demás, dejando de lado la lógica de esta sociedad donde se adora al que tiene dinero, fama o poder. Asumiendo la identidad de Cristo, quien sirve a los más necesitados, a los marginados por la sociedad, igual que a aquellos que nos lastiman.

 Muchos conocen bien las profecías igual que las leyes, pero de ninguna manera conocen el corazón de Dios, porque quieren vivir su vida de una manera fastuosa. Esta manera de vivir es una provocación al bienestar del creyente, llevándolos a caer en la tentación de vivir valores que no son cristianos.

 Un día Jesús entra triunfante a Jerusalén, como aquel que hace del amor su manera de expresarse y encarna las esperanzas de los hombres. Hoy, a ese rey no le podemos adular, solo honrar, porque es un rey sencillo y humilde quien nos invita a seguirlo y a vivir de esa manera.

 No sé si te emociona obrar de tal manera, pero date prisa a obedecer a Dios en todo y evitaras quedar avergonzado y confundido como cristiano, porque quienes piensan que es solo pedir cosas a Dios y nada más; que se queden esperando.

 Si alguien está enfermo debe confiar en la misericordia de Dios porque todo el que confía en Dios y espera en El, no será avergonzado, pues nos ama con amor eterno. Él tiene piedad de sus hijos, y no nos quiere ver sufrir.

 Nadie está preparado para enfrentar la vida tal y como nos viene, ni cuenta con las herramientas necesarias para hacer realidad sus sueños, por tanto, tenemos que aprender a afrontar las distintas situaciones que se nos presentan; en esos momentos es cuando necesitamos la mano amiga de alguien que nos enseñe y nos capacite para actuar con sabiduría y responder con eficacia ante las distintas dificultades.

 Necesitamos tener una relación con Jesucristo que no esté fuera de la razón, pero sí desde el corazón. Teniendo al señor como nuestro ángel protector quien acampa junto a nosotros, quien nos cuida y nos protege de forma real y nos hace más que vencedores.

 Jesucristo se entregó por mi bien y a mi favor.

Si no conocemos o no entendemos la verdadera razón por la que jesucristo dio su vida, no aprovecharemos realmente su sacrificio para que nuestra vida sea plena y abundante.

 Dios siempre ha estado a favor de la raza humana aquí en la tierra, mas, sin embargo, quien escoge seguir a Dios, escoge estar en contraposición al mundo; dicho de otra forma, el cristiano debe hacer lo que le agrada a Dios y dejar de lado lo que el mundo ofrece a los hombres. Esto implica que debemos ser gente de paz, de amor y servicio, aunque esto nos ponga en conflicto con los intereses que predominan en la sociedad. Tal vez lo más maravilloso es vivir con la alegría de quién se sabe amado por Dios.

 Los religiosos son siempre quienes condenan a los otros, porque no entienden que es más valioso el amor que la ley. La verdadera misericordia va más allá de los rituales vacíos a los que nos enfrentamos en las iglesias.

 Jesucristo siempre ha estado a favor de los pobres, de los marginados y despreciados, de quienes no tienen posibilidades de vivir en plenitud desde la libertad, porque se ha hecho de la religión una pesada carga para quienes desean conocer y seguir a Jesucristo.

 En nuestro proceso de crecimiento tenemos que tomar decisiones, y eso sí que tiene que ver con mi vida. Claro, se trata de vivir realizando sus sueños construyendo su propia realidad de superar los obstáculos y resolver los nudos que se hacen en la vida; con sinceridad y autenticidad.

 Hay que saber esperar, saber confiar y agradecer a Dios, hasta que Él nos llame por nuestro nombre, pues Él nos conoce personalmente.

 Nuestras limitaciones no son ningún obstáculo para alcanzar un crecimiento personal y espiritual. Quien desea salir adelante usa las habilidades y capacidades que tiene en vez de sentarse a llorar y a quejarse por sus limitaciones.

 Qué quieres que haga por ti, nos dice el Señor.

 Es impresionante la confianza con la que Jesucristo asume las dificultades que se le presentan a diario, confianza en él y, sobre todo, confianza en Dios. De manera que Jesucristo hizo muchas cosas geniales y maravillosas por sus seguidores.

 

Jesucristo te ama y te bendice.

 

JoseFercho ZamPer

jueves, 7 de abril de 2022

La palabra de Dios y yo.

El primer libro de la Biblia se llama el Génesis “Origen”. Donde se narra la creación de todo lo que existe…

“Dijo Dios, y fue creado… Y Dios vio que todo era bueno. Día y noche, luz y oscuridad, animales y árboles, tierra y agua, hombre y mujer; todo fue creado por Dios, como una bendición divina.

En estas páginas hay enseñanzas para todos, para niños, jóvenes y viejos de todos los siglos. Todo lo que Dios hizo es bueno.

Dios ha hablado a los hombres por medio de las escrituras, es necesario que quien la lea, pida al espíritu santo el discernimiento para entender lo que Dios quiere comunicarle. De lo contrario, no entenderá el sentido profundo escondido bajo la letra, porque “la letra mata, más el Espíritu da Vida”.

Cada lector querrá obtener respuestas a sus preguntas planteadas en la medida de su fe, y la biblia tiene un mensaje para los hombres de todos los tiempos.

Antes que todo lo creado, antes que se formase la tierra y el mundo, desde siempre y hasta siempre ha existido Dios. 

En el principio la Palabra existía… y la Palabra se hizo carne, y puso su morada entre nosotros, y hemos visto su Gloria, Gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. (Juan 1, 1 y 14)

Desde el principio el hombre y la tierra mantiene una relación muy estrecha; porque el hombre proviene de la tierra, vive de la tierra y a ella regresa al final de sus días.

La creación está subordinada al hombre, pero éste a su vez está subordinado a Dios, a quien debe obediencia. Dios sometió bajo la autoridad del hombre a toda la creación.

Siendo un estado espiritual, la felicidad del hombre puede estar en el lugar donde el hombre esté.

¿De dónde proceden el mal, el dolor y la muerte? 

Desde el principio, la obra de Dios ha sido trastornada por la culpa. Pero Dios, siempre ha sido fiel a su promesa, amó a los pecadores hasta el punto de ofrendar a su hijo por la humanidad.

El primer pecado nos contagió a todos, pero Cristo es el vencedor de la muerte.

El llamado de Dios es fundamental, es el inicio de nuestra historia de salvación.  

El llamado de Dios implica un desprenderse de lo que consideramos sagrado en nuestro mundo. Un desprenderse de toda seguridad humana y acercarse a Dios de manera tranquila y segura, Jesucristo nos dice: “El que ama a su padre o a su madre…. a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí”. 

Si Dios exige tanto es porque Él lo dio todo por mí. 

Sólo con el caminar en Cristo se entiende de lo que trata esto, sobre la promesa, el ser heredero en la fe. Es emprender un caminar a lo desconocido sin más seguridad que la Palabra de Dios. 

Ante todo, es aceptar la Palabra de Dios tal como se presenta, permitiendo que ella transforme nuestra vida según el plan de Dios, aun cuando éste contradiga nuestros proyectos, es andar en presencia del Señor.

Si comenzamos a caminar en Cristo, pero en el camino nos arrepentimos, debemos evaluar su conto.

 Dios cumplirá la promesa a pesar del tiempo y las circunstancias. Luego de ello Dios nos llenará de días y de esperanza. 

De ahí la importancia de escuchar la Palabra de Dios siempre, y obedecerle, por qué; “Si 

Dios no construye la casa, en vano se fatigan los constructores”.

Los hombres nos cuentan varios relatos sobre la creación, cada uno conforme a su formación o tradición. Cada uno tiene su modo de hablar de Dios.

Por fe, obedezco y salgo al lugar de encuentro, aun siendo peregrinó por la Tierra como un extranjero, pues esperamos con paciencia el tiempo apropiado para ser exaltados conforme a lo prometido. Así Abraham creyó en Dios y le fue contado como justicia. 

Por fe cuidamos la bendición recibida y la transmitimos a otros con alegría, en un mundo lleno de peleas, engaños, mentiras, de tal forma que el plan de Dios se haga notorio en todos los escogidos.  

Dion invita a quien quiera ser primero a que se haga el último, es decir el servidor de otros, a cambio de estar vagando y temeroso por el mundo. Si bien, la fe es don gratuito, hay que trabajar para conservarla. 

La cuestión central de la Biblia es, cómo obra Dios con el hombre y cómo obra el hombre con Dios.  Dios quiere la salvación del hombre y que al fin la realiza, aun cuando el hombre no cesa de poner obstáculos a los planes de Dios.

El pecado destruye la felicidad y ponen en peligro la salvación, pero si Dios toma el timón de tu vida le dará un nuevo rumbo a tu historia.

En el desierto te espera Dios.

No conviene tomar cada detalle al pie de la letra, porque para los cristianos, la nueva y verdadera Pascua celebra el paso de este mundo al Padre, que hizo Jesucristo.

Si no estamos de acuerdo sobre qué camino tomar, la conquista de la vida será imposible alcanzar.

Nos enojamos por la falta de alimentos, en aquellas circunstancias lo mejor es con la fe en Cristo, reconocer nuestras faltas para ser salvos, inspirado por el Espíritu de Dios, más bien bendecimos. Dios Dijo: “Estaré contigo”. 

Cuando tus enemigos te acosen, si tú eres Justo, habrás de orar “hasta que el sol se vaya a dormir y la luna salga a iluminar tu desvelo” de esta manera te vengaras de ellos. 

En muchas situaciones de la vida, las explicaciones forman una verdadera legión; más todas ellas son insuficientes, por cuanto no conservan el debido proceder de Dios.

Hay que distinguir muy bien entre la cita del libro y la interpretación que se da de ella.

Ahora mismo muchos sacan todo de contexto original, lo que hace muy difícil determinar qué es lo que El Señor nos quiere decir en su palabra.

Invocar al Altísimo cuando los problemas están por todas partes, es lo correcto; pero si tal situación es producto de “no hacer nada”, significa que su tal fe no lo mueve a nada.

Quedarse quieto no significa necesariamente “No hacer nada, ni ser una estatua”; esto es una figura poética por la cual se invita a quedarse atónito ante la presencia sagrada.

Pero si lo entendió de otra forma y se quedó esperando un milagro físico sin su intervención, puede ser que lo recibas o que te quedes sin nada, todo depende de tu fe.

Esto se trata de conquistar la tierra prometida, no de esperar a que alguien no la regale, ni esperemos hasta que, al cabo de los siglos se den las cosas.

La Biblia enumera muchos sucesos que afectaron a los Israelitas en su caminar por el desierto, pero, ante todo, su capacidad de enfrentarse a las dificultades los sacó victoriosos porque habían entendido que su patria era la que Dios les había prometido, así se provo su fidelidad. 

Jesucristo en su oración habló así: “No te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del malo”. Porque la fidelidad al Evangelio y a Cristo significa “trabajo y perseverancia “pues el trigo crece junto a la mala hierba.

No esperes que los Jueces te liberen de la esclavitud de tu pecado, solo el Espíritu de Dios lo hará en ti. La victoria no depende del número de combatientes, sino de tu fe y unidad en Dios.  

Todos hemos pecado, hemos faltado a la verdad, se nos ha endurecido el corazón al amor, pero, Jesucristo ya tomó todo nuestro pecado y cargó con la consecuencia de ello, es la hora de creer y de obedecerle, no de echar culpas ni de culparnos.

Por la fe en Jesucristo, Dios ha hecho muchos milagros en sus hijos. El seguir a Cristo no se trata de guerras ni de conquistar naciones; se trata de rendirnos ante El y dejarlo actuar en nuestros corazones. Hay que encaminarse, sin perder tiempo, hacia la tierra prometida, pero recuerda que, para llegar hasta allá, es necesario atravesar el desierto. 

Lo que significa que es obligatorio sacrificar nuestros deseos y ambiciones para hallar la libertad.

Pero en esos momentos cuando parece imposible lograrlo, si recurrimos a la gracia de Dios, a su misericordia; lo amargo cambiara su sabor. Dios da siempre los medios para triunfar, abrirá el mar para que caminemos sin tropiezos.

En medio de las dificultades, recuerda cuantas veces Dios te ha sacado de problemas y te ha dado luz para seguir por medio de su palabra. Porque el Señor es un Dios grande, Él mismo hizo la tierra y todo lo que existe.

Alzo los ojos a los montes: ¿de dónde vendrá mi auxilio? Mi auxilio viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. El Señor te custodia y te da sombra, está siempre a tu diestra. Te protege de cualquier mal, Él te cuida al salir y al regresar, ahora y para siempre. Amen. 

La narración bíblica es tan importante que ha tocado la vida de millones de personas durante la historia. Los cristianos celebramos la liberación del pecado y de la muerte por el sacrificio de Jesucristo. Su palabra ilumina a los creyentes, endereza los pasos con sus leyes.

La historia deja al cristiano en una cierta perplejidad, ya que lo pone frente a la inflexibilidad de la ley, y ante la gracia por amor de Jesucristo.  

El pueblo siempre está dispuesto a aceptar sacrificios, pero no acepta nunca perder su libertad, porque esa es la voluntad de Dios para su pueblo. Tener una vocación es sentir una cierta tendencia a hacer lo que Dios manda. 

Nuestra fe molesta la propaganda fanática que hace abiertamente el mundo, esa propaganda que se esfuerza por derribar los valores, el amor y la fidelidad, en busca de destruir matrimonios y hogares que le sirven al Señor. 

Existen profetas falsos o mentirosos que profetizan en nombre de Dios sin que tal misión les haya sido asignada o, lo que es peor, falsifican el mensaje divino.

Sin embargo, esta escogencia podía ser una trampa y fomentar una falsa seguridad. Dios no cierra los ojos ante las infidelidades de su pueblo. Es falsa la confianza en Dios de aquel que es infiel, si no va acompañado de una verdadera obediencia a sus mandamientos. ¡No basta con ser bautizado para estar en armonía con Dios y los hombres! 

Debemos cuidarnos de las falsas garantías de la religión, ellas no garantizan nada. Son bien conocidas sus desilusiones, sus dirigentes no son perfectos ni desde el punto de vista moral ni desde el punto de visto religioso. No se aguantan ni una amonestación. 

Un día al mirar en retrospectiva su historia, constatará con melancolía que, “Fuera de Dios, nada vale”. Solo la mano de Dios colmará su necesidad y hará realidad sus sueños.

El pueblo que andaba en tinieblas vio la luz, y su resplandor iluminó a los que vivían en un país de sombras. 

No se trata de hablar de Dios, se trata de amar con su amor, porque Dios decidió mostrarnos su amor por medio de Jesucristo. 

Por lo tanto, no se fíen de palabras engañosas que de nada sirven, porque vivirán de pérdida en pérdida, echándole la culpa a los demás.

La Biblia de alguna forma ha pasado a ser parte de la humanidad, como el arte de vivir de los pueblos. Si está en la Biblia, algo tiene que ver con nuestra fe. En consecuencia, no es sólo la iglesia y la Biblia, sino también las personas que dan testimonio de Dios, en donde podemos hallar su imagen.

“En el año 15 del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes príncipe de Galilea; sucedió un acontecimiento muy significativo para el Pueblo de Dios, la Palabra de Dios fue dirigida a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto” (Lucas 3, 1-2). Se volvía a tomar el hilo de los profetas, que había sido interrumpido más de trescientos cincuenta años atrás.

Mientras la corriente popular esperaba un mesías “triunfalista” llegando al poder por un golpe de estado, juan anunciaba un mesías manso y pacífico. Malaquías había hablado de un misterioso mensajero de Dios que iba a preparar el camino al Mesías. 

En el año 33 se produjo en el mundo un cambio radical que iba a tener efectos importantes en la humanidad por la eternidad, “Jesucristo dio su vida por todos”. Generando así una nueva manera de ver a Dios, de pensar y de vivir.

Un grupo de personas animadas por el amor de Dios a través de Jesucristo, nos cuentan los sucesos de esa época heroica, dando origen a una serie de escritos que al reunirlos conforman el libro de libros, “la Biblia”. 

Y, henos aquí, dos mil años después, y seguimos creyendo y esperando lo mismo que otros ya creyeron y esperaron pero que ya vivieron, su propia experiencia de Dios.

                                                                         JoseFercho ZamPer 


martes, 1 de marzo de 2022

El sufrimiento del hombre sin fe.

El libro de Job es todo un drama divino, en tal sentido, el texto bíblico es más una narración cargada de símbolos, una búsqueda perpetua del sentido de la vida.

El libro de Job es uno de los escritos emblemáticos en tratar el problema del mal y del sufrimiento en la existencia.

De hecho, nos muestra cómo un hombre de actitud moralmente honrada pierde todos los bienes y deteriora su salud llegando a un estado de orfandad total.

 Aunque, a pesar del reclamo producto de su situación desahuciada y de tormento espiritual, crece una fe renovada. Por eso, el texto nos adentra en problemáticas como la justicia divina, los caminos y vivencias de la fe entre otros misterios.

Job nos lleva por un camino lleno de luces y sombras, con aciertos y desaciertos, pasando por momentos de gran dificultad: aislamiento, duelo, incomprensión de otros, ira, agotamiento y sufrimiento. En especial, el experimentar los sentimientos de pérdida y abandono.

Todo un misterio divino.

“El Señor me lo ha dado, el Señor me lo ha quitado. Bendito sea el nombre del Señor” (Job, 1, 21).

Ante tal respuesta, mejor me tapo la boca. Porque, “sólo de oídas te conocía, pero ahora te han visto mis ojos” (Job, 42, 5).

En momentos de aflicción, podemos hallar caminos de encuentro con la divinidad, y ser liberados de tales sufrimientos al encontrarnos con un Dios vivo.

El sufrimiento nos lleva a centrar la atención en la culpa inmediata o la búsqueda de culpables que puede ser el otro o uno mismo, sin discernir los discursos teológicos de infortunio que nos llevan a sentirnos culpables.

En cuanto a la relación del hombre con Dios, es mucho más importante la “sinceridad del corazón”, que una “conciencia moral”.

La fe, por débil que sea, es de una clase más pura y auténtica que la moral. Job nos enseña una fe no subordinada a una mera recompensa y castigo, sino, una fe esperanzadora a pesar de las adversidades.

La relación entre Dios y el hombre no es una simple relación de conocimiento, se trata de alcanzar un grado de sometimiento a la verdad; “Su palabra es la verdad”, de tal manera que, por más discursos acusadores que hagan sobre una persona, será eso una oportunidad para un verdadero crecimiento espiritual.

Por tal motivo, en ese estado de fragilidad, no se desfallece en la búsqueda por encontrar una real comunicación con Dios, y permanecer en su presencia.

Porque el espíritu del Dios vivo difiere de la letra de la ley, en la cual se ha vivido en un estado de “conformismo” resultado de la ley moral de la escritura, ya que, la letra mata.

Existe una problemática del sufrimiento, porque el individuo se mantiene ahogado dentro de una estructura férrea al cambio dentro de las religiones.

La persona religiosa se mantiene atropellada por las escrituras que se le obligan a seguir, y a leer diariamente, desde niños. Terminan creyendo que ese dios es alguien injusto, que es incluso un malhechor, que se deja persuadir por el diablo, y accede a torturar a Job por sugerencia de Satanás.

La religión afirma que su interés se centra en el fenómeno de las experiencias religiosas como actividad de la psique humana, más no cuestiona las verdades metafísicas ni el dogma religioso. Sin abocarse a la cuestión de si tal idea es verdadera o falsa en algún sentido. 

El problema que veo es que no se puede explicar el mundo como se ve, tal como es a la vista, dejándonos con menos probabilidades de una vida saludable dentro de este mundo.

Esa premisa nos deja indefensos en los momentos difíciles de la vida, cuando la salud o la economía nos fallan. Sin “nuevas formas de expresión o de acción”.

Los recuerdos, los sueños y los pensamientos discuten entre ellos frente a la simbología religiosa, en particular frente a la idea del sufrimiento. Se insinúa que el sufrimiento es de naturaleza divina, que será decisivo en la salvación del alma humana. Lo que nos deja sin piso para desear ser feliz, de lo contrario no podríamos ser salvos, si no se vive en un valle de lágrimas constante.

“El homo religiosus” dice que sí sus sueños e imaginaciones no están de acuerdo con los símbolos religiosos, no mereces el cielo. Ya que los símbolos religiosos proporcionan un antídoto contra la pérdida de sentido. Solo con la intención de evitar polémicas teológicas, viviendo así en una especie de caos de la consciencia. Todo un drama entre fuerzas en pugna; figuradas simbólicamente en relatos mitológicos y religiosos, pues no son “verdades físicas”, dejándonos con un sentimiento de impotencia ante la fe y lo espiritual.

Por eso, el hombre moderno abdica en su espiritualidad con tal de no vivir bajo un conformismo, producto de opiniones banales e ideologías masificadoras; como respuesta a la necesidad de un “hombre capacitado para pensar con lealtad frente a sí mismo”.

Siempre nos sentiremos impotentes ante la grandeza del Creador, son tantas las dificultades para establecer una comunicación real con Dios, con la esperanza de poder razonar con él, pero, sentimos una distancia infinita entre Dios y nosotros.

Muchos se someten a una serie de calamidades con el fin de probar su fe en Dios, pero en verdad saben que el verdadero tormento es que “no tienen fe”, lo que es toda una tragedia, pues el hombre vive encerrado a solas con su conciencia.

Necesitamos una “transformación de la conciencia” para obtener espiritualidad y no sucumbir ante la agonía de la vida natural, y obtener discernimiento sobre nuestro comportamiento y una actitud de conciencia del alma.

Nuestra actitud inquieta a los demas, pues terminamos proyectando a un contrincante fantasma, un adversario que amenaza la paz del otro. Como un siervo torturado, persistimos en alzarnos y amenazar con la duda que engendra la falta de seguridad en uno mismo, y damos curso libre a las quejas, hablando henchidos de amargura.

Un ser satisfecho, colmado de bienes, es una persona que rechaza a Dios, y cree profundamente que todo lo puede sin su ayuda; develándose el lado sombrío y cruel de su personalidad, entonces surge la duda de su incredulidad, como una sospecha divina.

En eso radica su mortificación, no poder establecer una comunicación con Dios. Lo que nos deja como un ser desposeído de todos los derechos de la naturaleza divina. Pues, si decimos conocer a Dios, tenemos también que conocernos a nosotros mismos.

Sin embargo, la experiencia de Dios producirá una renovación en sus anhelos por la Sabiduría. La sabiduría actúa como un cambio de paradigma en lo concerniente a las relaciones humanas.

En efecto, la mujer ocupa un papel primordial, es escogida por Dios para ser quien albergue en su vientre el futuro de la humanidad, “la vida”. Ahí adquiere su esencia humana la divinidad, cuando Dios vive en carne propia, ser hombre mortal y padecer por la humanidad. Jesucristo se identifica con los valores del amor incondicional.

La existencia humana nunca se explicará satisfactoriamente en términos meramente humanos, es decir, más allá de cualquier realidad psíquica hay un misterio vivo que solo puede explicarse a través de símbolos que nos abren la conciencia profunda del yo consciente.

La condición de orfandad de Job se convierte en el modelo del drama existencial de la humanidad en su lucha constante por hallar los límites entre lo humano y lo divino.

Al superar la tentación se cambia el pensar de que con Dios se puede negociar, que si le damos algo (obediencia, sacrificios) el debe bendecirnos con cosas. Pero Dios no es así. No se le puede comprar ni sobornar. Él es Señor.

En algún momento, el personaje Job cobra vida propia en nosotros, con sus dolores, su furia, su enfado, su indignación, sus dudas de que Dios parece distante ante el dolor. Más allá de las palabras, deberíamos estar espantados, estremecidos con nuestro propio personaje, ese que se enfrenta con Dios en una batalla silenciosa.

Pero, en verdad, Dios no es ni silencioso ni lejano, mucho menos ajeno a nuestro dolor, pues el vino a hacerse humano para tomar nuestro dolor y sufrimiento y darnos descanso y paz en nuestro corazón, en nuestra alma y en nuestro espíritu.

Hasta nos permite protestar y quejarnos ante El, el Dios que acude al llamado, ante nuestra rendición completa y desinteresada.

 

“De lo profundo clamo”.

En este mundo todos sufren, los niños, los adultos, los ancianos, los justos y los injustos.

La biblia nos enseña que hay un Dios que da vida, que puede sanar, consolar y restaurar el corazón de las personas. Dios está cerca, sufre con nosotros, se alegra con nosotros.

Sin embargo, no es una tarea sencilla pues, estamos hablando poesía desde hace más de dos mil años, en una sociedad donde los diálogos de la gente reflejan las emociones y sentimientos humanos.

Quienes lidian con tales dificultades su oído está apático a cualquier mensaje cariñoso en la sociedad actual.

 

Jesucristo te ama y te bendice.

 

JoseFercho ZamPer

miércoles, 9 de febrero de 2022

Cómo la biblia transforma el cristianismo


 

Sin ningún pretexto los invito a leer la Biblia, ya sea de noche o de mañana, al medio día o en la tarde, leerla te dará otra forma de ver la vida.

La literatura bíblica es y seguirá siendo asunto inquietante de teóricos y críticos de la literatura, así como de millones de personas a quienes estas visiones les ha cambiado la forma de interpretar el mundo.

Libros como la Biblia, están vivos en el espíritu de las personas y hacen parte de su esencia, porque, aunque no la hayan leído, su mundo funciona con base a ella.

Ahora bien, en lo que tiene que ver con la introducción a un nuevo mundo, a una nueva forma de ver la vida, es la Biblia la obra maestra de la literatura universal.

La Biblia es para muchos escritores y lectores, la mejor obra de ficción del mundo, si hay un libro que se deba leer a tiempo o a destiempo, es la biblia. Porque es la biblia, la obra que más ha influido en la vida cotidiana de la humanidad.

Quien se enfrenta al mundo desde un ideal espiritual cristiano, suele terminar aporreado, así como don quijote cuando se enfrentó a los molinos de viento. Esto, no porque sea una descabellada locura, sino porque el mundo no ve lo que el creyente ve.

Es imposible conocer a Dios si no se conoce bien la biblia.

Cuando se le terminen los días a una persona aquí en la tierra, y en algún lugar del más allá se le pregunte, ¿entendiste tu vida en la tierra?, ¿qué conclusión sacaste de ella?” 

Con toda certeza, hallará argumentos en la biblia para dar su discurso de aceptación en dicho reino.

El cristianismo a través de sus escrituras.

Desde sus modestos comienzos hace 2000 años, ha crecido hasta abarcar casi un tercio

de la población humana. Diverso en idiomas y culturas, historias y credos, no obstante, los cristianos comparten una colección común de escrituras sagradas llamada la Biblia.

Quizás se pregunte ¿Por qué estudiar sobre la biblia?

Una de las motivaciones es seguramente el hecho de que las religiones tienen un impacto enorme en muchos aspectos de nuestro complejo mundo cambiante, sobre pertenencia e identidad grupal, sobre arte y arquitectura, sobre la comprensión de la actualidad, sobre controversias de cuestiones éticas y morales, sobre violencia, justicia, y mucho más. 

Estudiar las escrituras cristianas nos ayudará a comprender mejor el impacto del cristianismo en estos y otros tiempos y temas. Esta larga historia de los cristianos ha dejado un legado profundo y complejo en muchas partes del mundo.

Examinemos la Biblias desde lo antiguo hasta lo más moderno, y conoceremos cómo estas historias ordenan el tiempo y el lugar.

Las escrituras cristianas abordan cuestiones existenciales fundamentales como el sufrimiento y la persecución, cómo retratan los primeros grupos cristianos, y cómo hablan de los no cristianos.

Sus usos controvertidos y variados de las Escrituras en múltiples períodos de tiempo y contextos geográficos: en el mundo romano antiguo donde se inició el cristianismo, en su difusión a través del colonialismo europeo y americano, y en las diversas formas que abarca diversos lugares de todo el mundo.

La religión pertenece a las culturas locales dando forma a las creencias y un cambio de mirada en el tiempo, por ejemplo, el impacto de la ciencia y la historia modernas y cambios de actitud hacia la sexualidad, el matrimonio y los roles de la mujer. Mostrando la diversidad, la riqueza, y la complejidad de las escrituras e interpretaciones cristianas.

Al hacer todo esto, se hará evidente que los creyentes y los eruditos hacen preguntas diferentes. Por ejemplo, los cristianos pueden leer las Escrituras como guía. sobre si casarse o no o cómo ganar la vida eterna. Los eruditos, sin embargo, podrían preguntarse cuáles son las actitudes cristianas hacia el matrimonio y sexualidad, destacando una amplia variedad de perspectivas y prácticas diferentes en distintos lugares y épocas. O podrían preguntar qué rituales realizan los cristianos, nuevamente, señalando prácticas distintivas y las creencias teológicas asociadas con ellos.

Las escrituras ofrecen respuestas a todo tipo de cuestiones existenciales que las personas abordan con tanta frecuencia; los escritos, la historia y los muchos pueblos que ha tocado y que todavía está afectando. Probablemente incluye cristianos y personas de otras tradiciones religiosas, agnósticos, ateos y algunos que no se identifican con ninguna religión.

Una diversidad que muestra la fuerza para aprender unos de otros con respeto. Múltiples puntos de vista nos ayudan a mirar con ojos nuevos o agregan perspectivas de información completamente nuevas, conversaciones que pueden ayudar a ampliar nuestra curiosidad y conducir a nuevos conocimientos.

Aunque las conversaciones sobre asuntos religiosos suelen ser polémicas, incluso a veces dolorosas, espero que el texto fuente nos provea información más completa y veraz a lo largo de la vida y del estudio de sus escritos.

El cristianismo está y ha estado evolucionando y cambiando durante los últimos 2000 años, de modo que las prácticas pueden verse como histórica y socialmente contextuales.

Las religiones están incrustadas en todas las dimensiones de la experiencia humana, de modo que la comprensión de las escrituras cristianas no es una cuestión meramente de análisis intelectual, sino de examinar qué trabajo hacen las escrituras, para quién y con qué efectos en muchos asuntos de la vida.

Estas afirmaciones son completamente apropiadas desde una perspectiva basada en la fe, y deben identificarse como tales. 

Antes de formarte en el útero te conocía.

Creo en Dios y aprecio sus enseñanzas, quiero conocer más a Jesucristo y vivir un cristianismo más consciente, porque, creer en Dios y practicar sus mandamientos se hace de corazón para con Dios y para los demas, pues, ser cristiano no es religión.

A través de los siglos, el cristianismo occidental ha sido impuesto a las personas, lo que ha impedido que la fe sea un acto de "Dios", y no una mera cuestión cultural. Lo que nos lleva a diferenciar entre la "fe cristiana” y la "religión institucional". 

Dios eligió a Israel para que fuera su pueblo y una luz para las naciones. Dio la ley divina a Moisés y envió profetas para llamar a la gente a la justicia y al gozo.

Por medio de la muerte y resurrección de Jesucristo, el plan de Dios para la salvación eterna se hizo real. El mayor mandamiento que jesucristo nos enseñó es, amar a Dios con todo el corazón, la mente y las fuerzas y amar al prójimo como a uno mismo.  

La Biblia enseña que Dios lo levantó de entre los muertos y se apareció a sus discípulos antes de su ascensión final a Dios, comisionándolos para difundir sus enseñanzas hasta los confines de la tierra. Afirma que regresará al final de los tiempos y marcará el comienzo del juicio final, otorgando bienaventuranza eterna a los creyentes.

Desde sus inicios el cristianismo se extendió por el mar Mediterráneo, al norte de Alemania y Gran Bretaña, al oeste de Grecia a España, desde Egipto a lo largo de la costa africana y al sur hasta Etiopía, al este a través de Siria hasta la India y más allá.

En la Europa del siglo XVI, un conjunto de movimientos vinculado a nuevos desarrollos políticos y sociales marcó el comienzo de la Reforma Protestante.

Al mismo tiempo, los misioneros cristianos acompañaron la expansión europea a todos los rincones del mundo. Nuevas formas de creencia y práctica cristianas se establecieron en América del Norte y del Sur, en Asia, Australia, y el Pacífico, moldeado por lenguas, culturas e historias locales. Personas de todas las clases, razas, géneros y estilos de vida comprenden la riqueza del cristianismo. 

Aunque, el cristianismo toma muchas formas en todo el mundo, incluidas las iglesias independientes e iniciadas localmente, muchas personas se familiarizan con el cristianismo a través de una o más de sus principales formas y movimientos institucionales.

La persona que piensa en construir muros y no puentes en medio de la gente, No es cristiana.

Conclusión.

El impacto del cristianismo en la sociedad ha jugado un papel importante en la transformación de la sociedad, tanto en la educación como en el sistema de gobierno.

Efectos económicos.

Muchos cristianos ven su fe religiosa como un factor en su crecimiento económico y en el de su país. Porque creen que el éxito y la prosperidad son bendición de Dios. 

Los estudios sugieren una correlación que puede reforzar la afirmación de que el cristianismo ha jugado un papel importante en el éxito económico de la nación.

Relaciones sociales.

Los valores cristianos han tenido un efecto revolucionario en el ámbito de las relaciones sociales. La sociedad ha sido moldeada por las enseñanzas del cristianismo, que enseñan a las personas a asumir responsabilidad por su comportamiento frente a los demas, 

La difusión de los valores cristianos ha contribuido a la responsabilidad social, prohibiendo el concubinato y la poligamia, el divorcio y la crueldad.

Se les enseña a los padres de familia a considerar a cada uno de sus hijos como una bendición de Dios, prohibiendo los matrimonios arreglados, y el abandono de los hijos.

Creo que el cristianismo es muy asombroso, por su pasión y amor por la gente. 

La muerte de Cristo no pudo detener la propagación de la Palabra de Dios. Por tal razón, me parece muy triste que, el cristianismo se ha extendido más como un asunto cultural que de fe. 

Los cristianos deberían ser un solo pueblo bajo las enseñanzas de jesucristo según la biblia.  

Gálatas 3: 26-28 Por tanto, en Cristo Jesús, todos ustedes son hijos de Dios por la fe, porque todos los que fueron bautizados en Cristo se han revestido de Cristo. No hay judío ni gentil, ni esclavo ni libre, ni hay varón ni mujer, porque todos sois uno en Cristo Jesús ".

Actualmente veo una mezcla de mitos y leyendas como religión de los pueblos, y sus efectos son un desastre. 

La religión danza entre carnavales, toda una mezcla de tradiciones y espiritismo.  


                                                 Jesucristo te ama y te bendice. 


                                                                                                                      JoseFercho ZamPer.


martes, 28 de diciembre de 2021

Los sentimientos, los hechos y la Fe.

 En la vida todos tenemos nuestra forma de ser y de actuar, unos más locos que otros.

 Quien solo dedica tiempo para trabajar, exigir y criticar, nunca tendrá comunión consigo mismo, mucho menos con Dios.

​Con el paso del tiempo nos vemos cada vez más usados y abusados por el mundo y sus demonios, hasta matar nuestros sueños con tal de no perseverar en alcanzarlos. ​

 Muchos nos quejamos por falta de tiempo para todo lo que hay por hacer, el asunto es que, nuestras luchas adolecen de espiritualidad, por lo que, no crecemos en fe; así es como el enemigo nos derrota.

 Por tal razón, si queremos fe, no solo tenemos que comenzar, sino terminar nuestros proyectos. Todos los seres humanos vivimos dificultades en cada área de la vida, ya sea en lo económico, en la salud, con el matrimonio, con la soltería, con la vejez y hasta con la juventud.

 Necesitamos una relación personal y sincera con nosotros mismos, con otras personas y con Dios; si en verdad queremos llegar a una vida plena y feliz

 Nuestros conceptos y pensamientos, lo que decimos tanto como lo que hacemos, y lo que dejamos de hacer en el caminar por esta vida, es lo que nos aleja o nos acerca a la victoria.

 Por tanto, nadie será justificado por hacer simplemente lo que le toca, necesitamos tomar conciencia de lo que es pecado, o lo que nos aleja de Dios; y qué nos impide ver manifiesta su justicia, pues la ley no nos justifica, al contrario, nos condena.

 En su paciencia, Dios había pasado por alto los pecados; pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesucristo.

 Nuestra fe en jesucristo hace que la palabra de Dios se haga vida en nosotros.

 La experiencia de Dios se basa en pensar en El, y elevar un par de frases u oraciones al cielo y sentarnos a esperar a que se hagan realidad, pero Dios se hace real con la experiencia.

 La fe nos lleva a creerle a Dios a pesar de las circunstancias, y a poner en práctica su palabra. Abraham y su esposa, Sara, estaban muy viejos, Dios les prometió que tendrían un hijo, Abraham creyó a Dios. Luego de 25 años, la promesa de Dios se cumplió.

 La fe y la obediencia van de la mano, porque cuando uno cree en algo, actúa, de lo contrario, no se notaría la fe. La fe crece en la medida que conocemos a Dios y obedecemos su palabra. Lo escucho o lo leo, lo creo y lo aplicó, así crece la fe en mí.

 Los sentimientos y emociones siempre están cambiando conforme nuestro actuar en relación con las personas, porque, “No sabes cómo va a rebotar la pelota”.

 Por tal razón no debemos basar nuestra fe en sentimientos, pues ellos estarán rebotando conforme esté el terreno por donde caminamos. Cuando estamos esperando sensaciones como destellos de luces y colores para creer, significa que nuestra fe se basa en sentimientos, mas no en la palabra de Dios.

 Nuestros sentimientos son capaces de afectar nuestros hechos, porque conforme estemos de ánimo, así actuaremos. Los sentimientos tienen su lugar, vienen después de los hechos y de la fe.

 ¿Qué hacer cuando estemos desanimados?

Santiago 5:13-15.      ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración.

¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.

 ¿Está alguno enfermo entre vosotros?

 La Palabra de Dios traerá sobre el alma del creyente una respuesta conforme a la fe.

Un cristiano no se preocupa por sus sentimientos, simplemente los entrega a Dios y descansa en su amor y bondad, y El traerá paz al corazón.

 

El creer otorga tranquilidad mental, gran parte de los sujetos se pueden sentir conformes siempre y cuando no tengan preocupaciones, por lo cual al eliminar las incertidumbres y creer que “todo sucede por alguna razón”, se deja de buscar la verdad. Aquellos verdaderamente inquietos no se conforman con lo incomprobable y buscan la verdad por todos los medios.

 

Por otro lado, resulta imposible conocer si realmente la razón y la búsqueda constante de lo fidedigno ayuda a llegar a la verdad.

 

La creencia se confunde a menudo con la fe, “El sufrimiento es un paso obligado” Cada creencia está acompañada de temores.

 

La fe se vive en el espíritu, no en la mente. Cuando Dios nos motiva perdemos el miedo.

La fe amenaza a los incrédulos, es peligrosa para las masas, porque las despoja de sus creencias. La fe es interior, es íntima, es auténtica e inquebrantable, es seguridad, es amor.

 Vivir por fe es vivir en experiencia de Dios. Cuando se está arraigado en la verdad, nada te puede sacudir.  

 La fe de muchos cristianos no se basa en Dios, sino en sus propias percepciones.

 La fe es decir "sí" a Dios, es el acto de confiar libremente. Sólo es posible creer por la gracia de Dios.

                                             Jesucristo te ama y te bendice

 

JoseFercho ZamPer

 

lunes, 8 de noviembre de 2021

Dormido o despierto contigo sueño.

 Ahora que estoy aquí en casa

Me siento un rato a descansar

de repente escucho una voz

como queriéndome conversar


¿Qué nada quieres tu conmigo?

Me preguntas una vez mas

Por precio justo tendrás respuesta

conocerás así la verdad.


Estoy aquí para discutir este asunto

Para oír lo que quieres hablar

Ganarme así hoy tu confianza

Tus inquietudes quiero escuchar


Dime Jesús qué es lo que siento

Cuando a la gente suelo tratar

Pues solo hablan de dinero

Y del asunto de trabajar

como obrero del universo

resultados te quiero dar


Muchos que creen saberlo todo

Ni idea tienen de dónde están

Tu eres el hijo del Dios eterno

no estás dispuesto a negociar


La vida apesta para estas personas

y nada serio contigo quieren

Porque se obligan a ser mejores

Y se les daña su caminar


Hay muchas cosas que no comprendo

Cuando me siento a meditar

Si miro de frente al universo

Se estremece hasta mi pensar


Gracias por venir a escuchar mi queja

Es realmente algo muy genial

Saber que atiendes a los creyentes

gracias al padre yo quiero dar


Tú, el creador del cielo y la tierra

Me has buscado por mucho tiempo

Porque perdido solía estar

Con tu abrazo de amor eterno

Mi vida vino a rescatar.


¿Cómo saber lo que me conviene?

Si no comparto con los demas

Si yo no voy a donde tú me quieres

¿Cómo sabré, que es la verdad?


Buscándote he estado por mil lugares

Desde la mañana hasta el anochecer

Como la gente no te conoce

Razón de ti no me supieron dar


Vivo en una finca en las afueras

en una búsqueda espiritual,

tratando de hallar alguna respuesta

que me anime a continuar

No quiero ir a ningún otro lado

Solo contigo yo quiero estar.

Porque, hay mucho de qué hablar.


JoseFercho ZamPer


 

Mi respuesta al Señor.

  Si tengo un encuentro con Dios, mi alma no responde con discursos, sino con temor y temblor, como hoja que mueve el viento sin sab...