lunes, 26 de enero de 2026

Sobre la sangre de Cristo y su poder.

  


No hay nada más poderoso que la sangre de Cristo.

La sangre que Jesús derramó en la cruz del Calvario nos limpia de todos nuestros pecados, nos reconcilia con Dios Padre y nos ofrece la salvación.

 Cuando aceptamos la obra de la sangre de Cristo en nosotros, somos transformados por toda la eternidad.

 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. (Mateo 26:27-28)

 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

(hebreos 9:13-14)

 En el Antiguo Testamento, el perdón de los pecados solo se lograba mediante el sacrificio y el derramamiento de sangre de animales. Pero como estos no eran sacrificios perfectos, era necesario repetir los sacrificios. Jesús puso punto final a eso: su sacrificio fue perfecto y, todos los que lo aceptan, reciben el perdón y salvación eterna. Su sacrificio fue más que suficiente.

 En él tenemos la redención por medio de su sangre, el perdón de los pecados según las riquezas de su gracia. (Efesios 1:7)

 Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados. (Romanos 3:24-25)

 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta. (hebreos 13:12)

 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. (Efesios 2:13)

 La muerte de Cristo, su sangre derramada, nos acercó al Padre. Seamos judíos o gentiles, podemos disfrutar de la presencia de Dios, acercándonos a él con confianza.

 Al derramar su sangre en la cruz, Jesús nos reconcilió con el Padre para que podamos tener la esperanza de vida eterna con él.

 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.

(Hechos 20:28)

 Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre. (Apocalipsis 1:5)

 Jesús fue a la cruz por amor a nosotros. Él estuvo dispuesto a morir por nosotros, porque nos amaba desde siempre. Con su sangre, él nos lavó, nos limpió de nuestros pecados y nos ofreció su perdón eterno.

 A Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel. (hebreos 12:24)

 Él nos ha librado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo amado, en quien tenemos redención, el perdón de los pecados. (Colosenses 1:13-14)

 Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado. (1 Juan 1:7)

 Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. (hebreos 13:20-21)

 De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. (Lucas 22:20)

 El concepto de purificación a través del sacrificio, presente en diversas culturas y religiones, fascina y perturba a partes iguales. La idea de una redención alcanzada mediante la sangre derramada ha resonado a lo largo de la historia, alimentando mitos, leyendas y profundas reflexiones sobre la naturaleza humana y la búsqueda de la trascendencia.

 "Santificados por Sangre", analizando sus diferentes interpretaciones y desentrañando su resonancia en la psique humana. Descifraremos el poder simbólico inherente a este concepto, su impacto cultural y su posible significado espiritual.

 La sangre de Cristo es un acto purificador de nuestra culpa por su redención y perdón, dándonos pureza interior.

La sangre derramada, se asocia con la expiación de las culpas y la obtención de la limpieza espiritual.

 La santificación se refiere a la nueva vida y a lo que Dios te da como propio.

Significa unión con Dios, es la plenitud de bendición por su sangre.

 “Cristo se dio a sí mismo por la iglesia, para santificarla, habiéndola purificado” (Efesios 5:25).

Hebreos 13:12: “Jesús padeció para santificar a su pueblo para que fuesen santos y sin mancha” (Efesios 1:4).

 Fue porque sus sufrimientos y muerte fueron una santificación de Él mismo, por lo que pueden convertirse en santificación para nosotros.

 ¿Qué significa eso? Jesús era el Santo de Dios, “el Hijo a quien el Padre había santificado y enviado al mundo”, y ¿debía santificarse a sí mismo? Debía hacerlo; era indispensable.

 “Vengo, oh, Dios, para hacer tu voluntad”, y luego se añade: “En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” (hebreos 10.7).

 Fue por la ofrenda de su cuerpo, la entrega de sí mismo para hacer la voluntad de Dios, que llegamos a ser santificados por esa voluntad.

 La perfecta obediencia en la que se entregó a sí mismo, para que la santa voluntad de Dios pudiera cumplirse en él, no sólo fue la causa meritoria de nuestra salvación, sino que es al mismo tiempo el poder de su sangre el pecado fue vencido para siempre.

La unidad entre el Señor Jesús y Su pueblo consiste en el hecho de que ambos reciben su vida de un solo Padre, y ambos tienen parte de la misma santificación.  

 La santificación es el vínculo que los une. “Por lo cual también Jesús padeció, para santificar a su pueblo mediante su propia sangre”.

 En el fondo, todos deseamos más tiempo para amar, para aprender, para cambiar, para disfrutar.

 Vivir más tiempo significa ver crecer a los hijos, cumplir metas, disfrutar de los frutos del trabajo y explorar nuevos caminos.

 En un mundo tan acelerado, la paz del señor es una oportunidad para vivir con más calma y profundidad. Sin embargo, no se trata solo de vivir más, sino de vivir mejor.

 “Si deseas algo con suficiente intensidad, si sientes que algo no está bien y necesitas un cambio, en Jesucristo encontrarás la respuesta”.

 Para estar sano, más que una dieta en el sentido estricto de la palabra es un estilo de vida sano, hay que tener una vida social y cultural. Y, además, mantener siempre la mente activa.

 No permitas que cosas sin importancia te depriman. Tampoco puedes permitirte estar enojado o celoso todo el tiempo.

 Por todo eso.

Pido a Dios que la bendición de Dios padre, Dios hijo y Dios Espíritu Santo esté contigo y con toda tu familia.

 Que la sangre de Jesucristo abra los cielos y las bendiciones del altísimo sean derramadas sobre nuestra casa, nuestra familia y todos los que nos rodean, que la mano fuerte de Dios nos envuelva disipando toda oscuridad y trayendo paz, prosperidad y victoria.

 Con confianza declaramos que habitamos a la sombra del omnipotente y que bajo la protección divina nada podrá sacudirnos.

 Me cubro a mí mismo, a mi familia y a todos mis seres queridos con la sangre de Jesucristo, mi señor y mi Dios. Declaro las bendiciones del señor sobre esta casa.

 Declaro que esta casa está completamente cubierta con la sangre de Jesús, que esta familia está cubierta con la sangre de Jesús, que estas posesiones están protegidas y guardadas por la sangre de Jesús.

 Declaro que la seguridad y la confianza están en mi casa, que en esta casa habita la fe, la confianza en nuestro Dios, que nos defiende a todos del maligno.

 Declaro que aquí no hay lugar para la envidia, no hay lugar para la ansiedad, no hay lugar para la depresión. Que la bendición de Dios cubre nuestra casa, que esta familia se acuesta y descansa en paz y seguridad.

 Confiamos que tú eres refugio en la tormenta, que tú eres nuestra protección y que las bendiciones del señor se extiendan sobre todos, que tu gloria, señor sea la protección de esta casa, que la mano del señor esté al frente, en la retaguardia, a la derecha y a la izquierda.

 Declaramos que toda arma forjada contra esta casa y contra este ambiente no prosperará, que el señor protege nuestra casa de aquellos que se levantan contra nosotros. Señor, tú eres nuestro escudo y nuestro refugio.

 La sangre de Jesucristo es lo único en existencia que podrá encargarse de nuestro pecado. Él nos redimió, nos rescató de una vida de pecado.

 Ser "Santificado por la Sangre" de Cristo nos invita a una profunda reflexión sobre el amor y el poder de Dios por nosotros. Comprender este misterio requiere un análisis cuidadoso a nivel personal y espiritual.

 

“El mismo Dios de paz os santifique por completo.” Amén.

Jesucristo te ama y te bendice.

JoseFercho ZamPer

domingo, 18 de enero de 2026

Sobre el Alma y el Espíritu.

 

El alma y el espíritu no son lo mismo: el alma suele entenderse como la sede de la personalidad, emociones y voluntad, mientras que el espíritu se relaciona con la dimensión más profunda del ser humano, su conexión con lo divino o lo trascendente.

 Aunque muchas tradiciones los usan como sinónimos, la mayoría de las corrientes religiosas y filosóficas distinguen entre ambos. 

 Definición. Parte inmaterial que integra emociones, pensamientos, voluntad y personalidad. Dimensión más profunda que conecta al ser humano con lo divino o lo trascendente.

 Función.

Relaciona al individuo con su mundo interior y con los demás.

Relaciona al individuo con Dios, lo eterno o lo absoluto.

En la Biblia. Se usa para describir la vida, la psique, el “yo” consciente.

Se refiere a la chispa divina, la parte que puede estar “viva” o “muerta” espiritualmente.

 

Filosofía clásica. Platón y Aristóteles lo ven como principio vital y racional.

Asociado más a lo inmutable y eterno, cercano a la idea de “nous” o intelecto superior.

 

Psicología moderna. Se vincula con la mente, emociones y procesos internos.

Se interpreta como la dimensión espiritual, ligada a valores, sentido y trascendencia.

 

Perspectivas religiosas y culturales

Cristianismo. 

El *alma* es la vida interior del hombre (pensamientos, emociones). 

El *espíritu* es lo que permite la comunión con Dios; puede estar “muerto” sin fe y “vivificado” por el Espíritu Santo. 

 

Hebreo bíblico y griego koiné. 

En hebreo, *néfesh* (alma) se refiere a la vida o ser viviente. 

En griego, *pneuma* (espíritu) se refiere al soplo divino, la dimensión trascendente. 

 

Filosofía y espiritualidad contemporánea. 

El alma se asocia con la identidad personal. 

El espíritu con la conciencia superior y la unión con el cosmos o lo divino. 

 

Riesgos de confusión.

Uso como sinónimos. En muchas traducciones y discursos cotidianos, alma y espíritu se mezclan, lo que puede generar confusión. 

 

Interpretaciones diversas. Cada religión y corriente filosófica ofrece matices distintos, por lo que no existe una definición universal. 

 

Visión unitaria. Algunas doctrinas sostienen que alma y espíritu son una sola esencia, mientras que otras los separan claramente. 

 

El alma describe la vida interior y psicológica del ser humano, mientras que el espíritu apunta a su dimensión trascendente y su vínculo con lo divino.

 

El alma y el espíritu forman nuestro ser interior. Podemos decir que el alma contiene nuestra personalidad, nuestras emociones y nuestros pensamientos. El espíritu es la parte con la que nos relacionamos con Dios y le respondemos a él.

 

En el alma está nuestra capacidad de tomar decisiones y todo lo que forma nuestro carácter. Con el espíritu nos conectamos con Dios y nos dejamos guiar por él. Por lo tanto, mientras más se conecta y se acerca nuestro espíritu a Dios, más se transforma nuestra alma reflejando el carácter de Cristo.

 

Definición. Inmortal y eterna.

En ella están la mente, la capacidad de tomar decisiones, el libre albedrío, las emociones, la memoria y la personalidad. Se comunica con Dios y recibe la gracia divina.

La conciencia moral y la intuición están ahí. Es el principio vital que anima al cuerpo, nuestro ser interior que se relaciona con lo espiritual. Hace posible la conexión y la unidad con Dios. Es con el espíritu que tenemos comunión con Dios.

 

Origen. El alma es creada por Dios en el momento de la concepción.

El Espíritu es dado por Dios en el momento de la concepción.

Conecta con Dios en el momento de la conversión.

 

Naturaleza Espiritual y eterna. Influye en nuestro comportamiento, en nuestras actitudes y en la forma en la que respondemos a las personas o situaciones.

El espíritu del cristiano es renovado y purificado por el Espíritu Santo.

El espíritu que rechaza a Dios vive expuesto a las influencias del maligno.

Separada del cuerpo durante la muerte física. Los que pusieron su fe en Jesucristo recibirán la vida eterna, mientras que los que no lo hayan hecho pasarán al castigo eterno.

Redimida a través de la fe puesta en Jesucristo y en su sacrificio en la cruz.  

Es renovado y vivificado por el Espíritu Santo tan pronto la persona abre su corazón a Dios, recibiendo la salvación por medio de Jesucristo.

 

Podemos decir que las experiencias espirituales moldean el alma. Cuando permitimos que el Espíritu Santo se mueva en nuestro espíritu acercándonos a Dios, nuestras emociones y pensamientos lo reflejan. Pasan a estar bajo el dominio del Señor. Poco a poco, el alma se alineará con esa relación personal que el espíritu tiene con Dios. Eso se notará en las decisiones tomadas y en el comportamiento.

 

De la misma manera, el alma de las personas que endurecen su corazón frente a Dios refleja esa elección espiritual. Su personalidad, sus emociones y sus pensamientos reaccionarán conforme a esa elección de no tener una relación personal de amistad con Dios. Esa elección se notará en su diario vivir.

 

El alma y el espíritu en la Biblia.

En la Biblia, el alma y el espíritu están muy ligados. De hecho, algunas traducciones usan los términos corazón, espíritu o vida al referirse al alma. Esto es así, porque la palabra hebrea para alma, nepesh, no tiene una traducción literal perfecta en el idioma español.

 

Si fuéramos a adjudicar rangos, el espíritu está a un nivel más elevado que el alma. Esto se debe a que el espíritu es el propio aliento de vida dado por Dios, mientras que el alma se va moldeando según las experiencias vividas. Con el espíritu nos acercamos a Dios y nos comunicamos con él, y esa relación se refleja en nuestra alma.

 Alimentar nuestro espíritu con la Palabra de Dios influirá sobre todo nuestro ser.

 Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.

(hebreos 4:12)

 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

(1 Tesalonicenses 5:23)

 Y Dios el Señor formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz hálito de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente.

(Génesis 2:7)

 Entonces el polvo volverá a la tierra, de donde fue tomado, y el espíritu volverá a Dios, que lo dio.

(Eclesiastés 12:7)

 El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.

(Romanos 8:16)

 Pero, si desde allí buscas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, lo encontrarás.

(Deuteronomio 4:29)

 Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; Pero El Señor pesa los espíritus.

(Proverbios 16:2)

 Pues, como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. (Santiago 2:26)

 Entonces María dijo: Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. (Lucas 1:46-47)

 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? (Lucas 12:20)

 La Biblia habla del alma como la parte más íntima del ser humano, donde residen los sentimientos, la voluntad y la vida misma. Algunos versículos destacan su necesidad de buscar a Dios, su valor eterno y su descanso en Él.

 Deuteronomio 4:29

Mas si desde allí buscares a El Señor tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma. El alma es llamada a buscar a Dios con entrega total.  

 Mateo 10:28

No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Más bien, teman a aquel que puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno.” 

El alma tiene un valor eterno que trasciende la vida física. Aquí se muestra que el alma es la que puede ser condenada. 

 Mateo 16:26.

¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?” 

Aquí vida se traduce también como alma; muestra que nada material puede compensar la pérdida del alma.  

 Salmo 42:11

¿Por qué estás tan abatida, alma mía? ¿Por qué estás angustiada? En Dios pondré mi esperanza y lo seguiré alabando. ¡Él es mi salvación y mi Dios!

El alma experimenta emociones profundas, pero encuentra esperanza en Dios.  

 Salmo 62:1

“Solo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi salvación.” 

El alma encuentra paz y reposo únicamente en Dios.  

 

Salmo 63:1

  “Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, sedienta y sin agua.” 

El alma refleja la necesidad espiritual de Dios.  

- El alma **busca y anhela a Dios**. 

- El alma **trasciende la muerte física** y tiene valor eterno. 

- El alma puede estar **abatida o angustiada**, pero encuentra descanso en la presencia divina. 

- Jesucristo enseñó que **nada material vale más que el alma**. 

 

En la tradición bíblica y teológica, la **salvación o condenación se entiende en relación con el alma**, porque el alma es vista como la parte inmortal del ser humano, la que trasciende la muerte física. 

 

Ezequiel 18:4. “El alma que pecare, esa morirá.” 

El alma es responsable delante de Dios. 

 

Hebreos 10:39. “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.” 

La fe conduce a la salvación del alma. 

 

1 Pedro 1:9. “Obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.” 

La meta de la fe cristiana es la salvación del alma. 

 

- El cuerpo muere y se desintegra. 

- El alma es la que se enfrenta al juicio divino: puede ser **salvada** por la fe en Cristo o **condenada** por el rechazo a Dios. 

- El Espíritu, según muchas interpretaciones, es lo que Dios vivifica y renueva para que el alma pueda ser preservada. 

 

Dicho de manera sencilla: **la salvación o condenación se aplica al alma, porque es la parte eterna del ser humano que permanece después de la muerte. 

 

El alma es uno de los tres elementos que constituyen el ser humano, junto con el cuerpo y el espíritu. El alma permanece después de la muerte física y es equivalente a la personalidad y los sentimientos de una persona. Uno de los mandamientos que dejó Jesucristo es amar a Dios con toda el alma, corazón y entendimiento. Toda alma necesita salvación y Jesucristo es el único que tiene el poder para salvarlas.

 

Entonces El Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

(Génesis 2:7)

 

Jesucristo le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. (Mateo 22:37)

 

Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. (Apocalipsis 6:9)

 

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

(1 Tesalonicenses 5:23)

 

En Dios solamente está acallada mi alma; De él viene mi salvación.

(Salmo 62:1)

 

Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

(3 Juan 1:2)

 

Esperé yo a El Señor, esperó mi alma; En su palabra he esperado.

(Salmo 130:5)

 

Pero si desde allí buscan al Señor su Dios con todo su corazón y con toda su alma, lo encontrarán. Deuteronomio 4:29 

 

¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida? Mateo 16:26  

 

Solo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi salvación. Salmo 62:1 

 

Así dice el Señor:

«Deténganse en los caminos y miren; pregunten por los senderos antiguos.

Pregunten por el buen camino, ¡y sigan por él! Así hallarán el descanso anhelado.

Pero ellos dijeron: “¡No lo seguiremos!”.»

Jeremías 6:16 

 

“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” —respondió Jesucristo—.

Mateo 22:37 

 

Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente. 3 Juan 1:2  

 

Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas y esto lo sé muy bien! Salmo 139:13-14  

 

Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. Jeremías 29:13 

 Oh, Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente.

Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, sedienta y sin agua.

Salmo 63:1  

 

Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre.

Salmo 103:1  

 

Panal de miel son las palabras amables: endulzan la vida y dan salud al cuerpo.

Proverbios 16:24  

 

Espero al Señor, lo espero con toda el alma; en su palabra he puesto mi esperanza.

Salmo 130:5 

 

Señor, líbrame de los labios mentirosos y de la lengua engañosa. Salmo 120:2  

 La Ley del Señor es perfecta: infunde nuevo aliento.

El mandato del Señor es digno de confianza: da sabiduría al sencillo.

Salmo 19:7  

 

Y esfuércense por cumplir fielmente el mandamiento y la ley que ordenó Moisés, siervo del Señor: Amen al Señor su Dios, condúzcanse de acuerdo con su voluntad, obedezcan sus mandamientos, manténganse unidos firmemente a él y sírvanle de todo corazón y con todo su ser.

Josué 22:5  

 

Gritarán de júbilo mis labios cuando yo te cante salmos, pues me has salvado la vida.

Salmo 71:23  

 

Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita. Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del Señor su Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas.

Josué 23:14  

 

Daré de beber a los sedientos y saciaré a los que estén agotados.

Jeremías 31:25

 

Tengo sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo podré presentarme ante Dios? Salmo 42:2 

 

Jesucristo te ama y te bendice.

 

JoseFercho ZamPer.

sábado, 6 de diciembre de 2025

Sobre la muerte.

 La mía, la tuya, la de nuestros seres queridos.

 Es un regalo la vida, debemos ser conscientes de que cada momento es maravilloso porque es único, especial e irrepetible.

  La vida es maravillosa, aunque tiene sus momentos de oscuridad, por ello debemos ser agradecidos con ella en cada momento, y ser conscientes de cómo queremos vivirla.

 La mente a veces nos juega malas pasadas y nos lleva por caminos oscuros de pensamientos dañinos y autodestructivos. Tales como: “para qué luchar si nada vale la pena”, “todo es una mierda”. Necesitamos aprender a controlarla.

 Debemos ser conscientes de la muerte, la mía, la tuya, y la de los seres queridos, esto es algo muy sano, porque es realidad, es la conciencia de que estamos vivos. Ella es una compañera de vida, la muerte.

 Algunas veces he caminado por bosques maravillosos, con abundante vegetación, y cuando he vuelto años después, he visto con tristeza que muchos árboles se han secado, y que algunas fuentes de agua están contaminadas. Luego me doy cuenta de que la vida está en constante cambio; ya sea por razones naturales o por el descuido de las malas consciencias de la vida.

 Es muy importante disfrutar el momento presente, antes de que sea demasiado tarde.

 La vida es como un racimo de bananos maduros, debemos compartirlos con los amigos antes de que se pasen, eso es momento presente, hay que vivirlo y compartirlo sin miedo.

 Al ser conscientes de nuestra propia muerte y vivir la vida con los seres queridos nos garantiza un mayor desarrollo personal.

 

–Soy la Muerte –

–Bien –respondió el joven–. Y se marchó, contento, viviendo sin preocupación.

-Más el anciano la saludo con respeto y algo de temor. Sabiendo que sus achaques eran síntomas de su aproximación.

Sin embargo, la juventud como la salud también tienen su fecha de expiración.

Por lo que muchos jóvenes acaban la carrera en este mundo antes que su antecesor.

En un tono sosegado y relajante nos plantas, al final, ante una dura realidad.

La imaginación es la mayor arma de la que disponemos para convertir las desgracias que la vida nos pone en nuestro camino en aventuras inimaginables.

Por un pequeño agujero se puede ver la vida desde la muerte, no obstante, hay que fallecer primero.

Las personas sufren dos muertes: la que los separa de los demás por medio del olvido, y la muerte definitiva que los desaparece del mundo, de modo que los que fallecen en vida siguen envejeciendo y falleciendo por falta de amor.

- Acepta la realidad de la pérdida.

- Trabaja las emociones, los sentimientos y los pensamientos.

- Acomoda tu vida en medio de la dificultad.

- Reacomoda emocionalmente tu corazón en tu interior y sigue viviendo.

- Elabora tu vida espiritual, tus valores.

 

— Dime una cosa: ¿Qué has oído decir de mí?

 ¿La verdad de verdad? Nada bueno.

Pero dicen que usted es peor que los otros.

— Qué carajos dices…

Es bueno estar con alguien cuando uno está solo.

 

Desafíos de amor.

El amor es la puerta de entrada a un universo entero.

Es la fragilidad del ser humano y su dignidad inquebrantable.

Se ama a las personas, no a las cosas.

 

La mujer no podría sostener el vaso con agua porque se le caía al suelo.

La fiebre y los vómitos, la diarrea y los dolores de cabeza la tenían al borde de la muerte.

Somos un ejército de zombis”, una tropa diezmada por la enfermedad.

“A veces, y solo a veces, somos cómplices de la tiranía”.

 

Reflexión: Vida, Muerte y el Recuerdo de Dios

"Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría." (Salmo 90:12)

La existencia humana es un misterio que entrelaza la fragilidad de la vida física con la eternidad del alma. La muerte no es solo un final, sino un llamado a vivir con propósito y en comunión con Dios.

La vida es un regalo que muchas veces damos por sentado. La muerte, en cambio, nos recuerda lo frágiles que somos. Pero más allá de lo físico, existe también la vida y la muerte espiritual: vivir en la presencia de Dios o alejarnos de Él.

3. El olvido de Dios en nuestras vidas

El mayor peligro no es la muerte física, sino vivir como si Dios no existiera.

El olvido de Dios nos lleva a buscar sentido en lo pasajero, dejando de lado lo eterno.

Recordar a Dios es recordar quiénes somos y hacia dónde vamos.


1. La Dualidad de la Vida: Física y Espiritual

La vida corporal es efímera, limitada por el tiempo y las circunstancias que nos rodean. Sin embargo, la vida espiritual trasciende lo temporal y nos invita a caminar en la luz eterna de Dios.

Jesús nos promete una vida plena y abundante, más allá de lo visible y tangible (Juan 10:10).

La vida física es limitada, marcada por el tiempo y las circunstancias.

La vida espiritual, en cambio, se abre a la eternidad cuando caminamos con Dios.

 

2. La Muerte: Realidad Ineludible y Advertencia Profunda

La muerte física es un destino común que nos iguala a todos, recordándonos nuestra vulnerabilidad. Pero la muerte espiritual, más silenciosa y peligrosa, es la separación del alma de Dios, un vacío que consume el sentido y la esperanza.

 

3. El Olvido de Dios: La Pérdida del Norte en Nuestra Existencia

 Olvidar a Dios es perder el rumbo, buscar en lo pasajero lo que solo Él puede ofrecer: sentido, paz y eternidad. Este olvido es la raíz de la desesperanza y la desconexión con nuestro verdadero ser.

 La muerte es realidad y advertencia, la muerte física nos iguala a todos, sin importar edad o condición.

 La muerte espiritual ocurre cuando olvidamos a Dios y dejamos que el mundo ocupe su lugar.

 No es solo ausencia de fe, sino vacío interior y pérdida de propósito.

  

4. Llamado a la Juventud: Decidir Vivir en la Presencia Divina

 La juventud es un tiempo sagrado para elegir el camino que dará sentido a toda la vida.

 No se trata de temer a la muerte, sino de abrazar la vida auténtica que solo se encuentra en Cristo. Recordar a Dios diariamente es la llave que abre la puerta a la verdadera libertad y plenitud.

 La juventud es un tiempo para decidir: ¿viviremos con Dios o lo olvidaremos?

 La verdadera libertad está en recordar a Dios cada día y vivir en su presencia.

  

Conclusión

 "Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud." (Eclesiastés 12:1)

Recordarlo es vivir con propósito, esperanza y plenitud.

La vida y la muerte son dos realidades inseparables, o dos caras de la misma moneda, pero solo en Dios hallamos el sentido profundo que las une.

Vivir con la conciencia de su presencia transforma cada día en una oportunidad para crecer en esperanza, amor y propósito.

 

 

                                            JoseFercho ZamPer

viernes, 12 de septiembre de 2025

A Imagen de Dios.

 


Dios creó a la humanidad, a su imagen y semejanza, hombre y mujer nos creó.

En verdad, debemos cambiar los paradigmas en cuanto a cómo pensamos sobre las escrituras, sobre mí mismo y en cuanto a para qué estoy en la tierra.

Si nos tomamos un tinto y lo acompañamos con la lectura de la palabra de Dios, con seguridad que vamos entendiendo cada día mejor el plan de Dios para nosotros. 

A imagen de Dios, esta frase se usaba para referirse a los Reyes en épocas antiguas porque ellos gobernaban en nombre de Dios sobre los demás.

En Egipto y Babilonia, los Reyes eran la encarnación del Dios, o sea, eran deificados, eran humanos adorados como dioses.

Entonces en esa época para los reyes, ser imagen de Dios en realidad significaba ser como Dios. Eran representación física de la deidad.  

El Rey era un tipo de criatura semihumana que protegía la presencia divina.

Pero todo esto es cuestión de culturas antiguas, si yo fuera un antiguo israelita, pensaría que eso era real, así como lo pintan, por la cosmovisión en ese entonces.

Entonces bien, si yo fuera el rey en ese tiempo, les diría a los sirvientes, vayan y hagan esto o aquello, entonces eso simplemente ocurría, porque sería Dios quien habla. Pues la creación obedece a las órdenes de Dios.

Bien, así que, si yo estuviera leyendo este relato acerca de la creación y yo fuera de ese tiempo, no me sorprendería ver a Dios como rey creando cosas, haciendo uso de su autoridad como rey.

Pero ahora, ha estas historias las llamamos mitos o leyendas.

Nuestra cultura está alimentada por esa visión bíblica de gobernar y ejercer dominio.

Las pirámides no se construyeron solas, un terreno no produce por sí mismo, se necesita que alguien imponga su voluntad.

Los humanos tenemos un tipo de permiso dado por Dios como mediadores de su Gobierno para ejercerlo en la tierra, de tal forma que las cosas se hagan.

Si quieres que su mundo sea un lugar donde la vida florezca, entonces aprovecha todo el potencial y los recursos que Dios te dio, así la tierra prosperará.

Cuando los humanos hacemos eso, vemos con toda claridad que “fuimos hechos a imagen y semejanza del Dios altísimo”.

Al hablar de la “imagen de Dios” lo hacemos de maneras tan confusas que solo vemos una cuestión muy sacra o espiritual, cuando la mejor forma de expresarla es “Sentirnos seres importantes” y no como meros animales, o criaturas de la naturaleza.

En un intelecto creativo siempre hay mucha espiritualidad, pues esa capacidad de pensar y procesar las ideas no puede ser algo meramente carnal o natural; debe venir de algún lugar más elevado o sublime.

Una buena poesía, una buena composición musical, o una obra de arte genial, no se sabe exactamente de dónde viene, pero yo creo que todas esas cosas tienen que ver con el misterio de Dios en nosotros.

Y, a eso es a lo que me refiero con “Soy hecho a imagen de Dios”.

Todo lo bueno, todo lo sublime, todo lo digno de exaltar en mí, es justamente la “imagen de Dios” en mi ser.

Todo aquello que en los humanos trasciende nuestra simple biología, es la “imagen de Dios” en nuestra vida.

Todo aquello adicional a los humanos que no tienen los animales o las plantas, es la “imagen de Dios” en el ser humano.

Todos los animales fueron hechos, los humanos también fuimos hechos, pero luego se nos dotó del aliento de vida, y ese aliento de vida es la “imagen de Dios” en el humano.

La “imagen de Dios” es aquello que distingue a los humanos de la demás creación.

Sí, esa es la manera en que fuimos creados.

 

Jesucristo te ama y te bendice.

 

JoseFercho ZamPer.

miércoles, 6 de agosto de 2025

Lobos con piel de oveja.

 


"Lobo con piel de oveja" es una expresión muy poderosa que viene de una metáfora bíblica y se usa comúnmente en español para describir a alguien que aparenta ser inofensivo, amable o justo, pero que en realidad tiene intenciones dañinas o engañosas.

 En la Biblia, específicamente en Mateo 7:15, Jesús advierte: "Cuídense de los falsos profetas. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces."

 O, “Cuídense de esos mentirosos que pretenden hablar de parte de Dios. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces”.

 La frase pone énfasis en la importancia del discernimiento y en no dejarse engañar por las apariencias.

 La primera vez que leí esta expresión fue leyendo la biblia, hace ya muchos años. Luego leí un libro que hablaba del tema.

 En la vida existen dos caminos por los cuales se acostumbra a caminar, el camino del bien y el del mal. O, el camino ancho que lleva la muerte y el camino estrecho que lleva a la vida.

 También se habla de la casa donde habitar, que hay dos tipos que se pueden construir, una casa sobre la arena que puede ser arrastrada por una inundación o una casa sobre la roca que se mantendrá firme.

 Mucha gente intentará desviarte del camino o sacarte de la casa donde estas bien, esos son lobos con piel de oveja, o falsos maestros. Este es un problema con raíces muy profundas en la historia de la humanidad.

 Jesucristo nos dice: cuídense de ciertos profetas se ven de una cierta manera, pero por dentro son de otra.

 Con seguridad mucha gente te va a decir, “profetizamos en nombre de Dios” pero sus palabras resultan vacías, sin frutos.

 Jesucristo envió a sus discípulos a predicar, a sanar enfermos, también a expulsar demonios, a anunciar el Reino de Dios, y hacer señales y prodigios, porque Jesucristo estaba haciendo estas cosas.

 Por eso debemos cuidarnos, porque no todo el que dice Señor, Señor entrará en su reino. Solo quien hace la voluntad del Padre.

 Muchos van a actuar como representantes legítimos de Dios o de Jesucristo, pero su comportamiento y las motivaciones internas son egoístas.

 Muchos quieren hacer lo correcto, pero por la razón incorrecta. Pueden estar orando por las calles, pero sólo para que lo alaben; lo hacen por la aprobación pública, esa es la recompensa que reciben.

 Si hacemos una revisión entre lo oculto y lo público, veremos gente que representa a Jesucristo, pero están haciendo lo que ellos quieren, y esto es un desastre. Sus almas están desintegradas y son inconsistentes de la verdad y del bien que Jesucristo quiere.

¿Cómo distinguirlos?

 Sí un árbol está produciendo buenos frutos, entonces es un buen árbol. Por sus frutos los conocerás.

 Si el lobo viene a su territorio, no le dices, ven, vamos a charlar. Lo que haces es echar al lobo de allí. De ahí la importancia de reconocer al lobo.

 Tal vez no estas adorando a otro Dios, sino que estas convirtiendo a Dios en una imagen de otra cosa. Y cuando vas a adorar a Dios en realidad estas adorando otra cosa.

 Podríamos decir que queriendo adorar a Dios, en realidad sólo queremos dinero, poder o alguna otra cosa y usando el nombre de Dios, se está buscando otro fin. Porque actúan como si no existiera la palabra de Dios o las enseñanzas de Jesucristo.

 Hay un camino que lleva a la vida, pero es estrecho y constructivo. Y, hay un camino que lleva a la muerte, es ancho y destructivo. Ten cuidado de no desviarte del camino estrecho por culpa de algún tipo astuto. Por eso, todo lo que deseas que tu prójimo haga por ti, hazlo tú por él.

 Las cosas podrían parecer color de Rosa. Pero seamos suspicaces y echemos un vistazo más de cerca y examinémoslo.

 Personas que manipulan o mienten, aparentando ser confiables.

 Situaciones que parecen buenas, pero esconden riesgos.

 Consejos o mensajes que suenan sabios, pero no están alineados con principios verdaderos.

 Tú que valoras la autenticidad y vives con intención, esta expresión resuena bastante con tu deseo de caminar en verdad y estar alerta al engaño.

 Un nuevo colega llega muy simpático, siempre ofrece ayuda y se muestra amable… pero con el tiempo comienza a tomar crédito por el trabajo de otros y a manipular situaciones para quedar bien ante los jefes.

 Aunque parece alguien cooperativo, su comportamiento revela una intención egoísta.

 Una empresa promociona un producto “natural” y “saludable”, pero al revisar los ingredientes, contiene químicos o aditivos nocivos.

 Su fachada amigable oculta algo perjudicial para el consumidor.

 Un influencer habla de bienestar, espiritualidad y autenticidad, pero vive una vida opuesta a esos valores y promueve productos que no usa ni cree.

 Utiliza una imagen de “oveja” para atraer seguidores, pero no actúa en coherencia.

 Un candidato promete justicia y transparencia, pero está respaldado por intereses que contradicen sus discursos.

 Usa un mensaje esperanzador como disfraz para obtener poder o beneficios personales.

 Una persona en una relación se muestra afectuosa y comprensiva, pero manipula emocionalmente y hace daño bajo una fachada de cariño, quiere aprovecharse de ti.

 El afecto es solo una máscara para controlar o dominar.

 Este tipo de situaciones requieren discernimiento y alinearse con la verdad para no dejarse engañar por las apariencias.

 

 

Jesucristo te ama y te bendice.

 

JoseFercho ZamPer.

viernes, 25 de julio de 2025

Qué significa servir u obedecer al Señor.


 Estamos invitados a participar en una conversación sobre la clase de mundo en que vivimos ante Dios.

El principal motivo por el que Dios nos da su palabra es para desmantelar nuestras ilusiones, nuestra perspectiva de la realidad.

En la medida que avanzamos en la espiritualidad permitimos que el espíritu nos libere de esa forma carnal de ver las cosas. Y para hacerlo, el Señor nos habla de la muerte, del tiempo y del azar.

El “azar” puede ser visto como una ilusión humana frente a la naturaleza aleatoria de la Vida, y a la complejidad del plan divino.

La muerte y el tiempo tienen la capacidad de empañarnos la vida.

En medio de estas crueles realidades, el maestro también aporta una calidez que nos sorprende y nos da esperanza.

Reconocer nuestra fragilidad, nuestra mortalidad y nuestra falta de control, es el secreto para disfrutar de la vida.

Hay cierta belleza y bondad en las cosas que no podemos controlar y que no están garantizadas. Porque son un regalo.

A pesar de mis acciones, buenas o malas, sigo siendo responsable por lo que hago, es como sacudir un panal de abejas, tengo que decidir qué hacer, o estoy vestido para manipularlas o corro por mi vida. Eso implica algo de sabiduría, así es todo en la vida.

Dios quiere desmantelar todas las formas materiales con las que intentamos darle propósito o sentido a la vida.

Es como sí creyéramos que un trabajo o la fama o el estudio o cualquier otra cosa de esta vida nos va a hacer feliz, aun sabiendo que la felicidad es algo sobrehumano.

Todo en este mundo nos genera estrés y ansiedad, pero muchos llegamos a creer que, si nos mantenemos firmes en nuestras labores y creencias, cuando nos jubiles todo ese esfuerzo va a ser recompensado con paz y seguridad económica. Mas, la realidad del jubilado no siempre es esa.

El principal motivo de las palabras del maestro es que considera que este ejercicio de desmantelar nuestras ilusiones nos va llevando a ver la vida desde el punto de vista espiritual. Asumiendo la realidad como algo pasajero y transformable.

Ejemplo: el trabajo, la carrera, las relaciones, el placer y lo relacionado con lo que somos aquí. Es necesario que alguien pinche el globo o la burbuja en la que vivimos.

Todos podemos ver el constante paso del tiempo que nos lleva a la muerte, a ver el río correr hasta desembocar en el mar.

La vida nunca se detiene, y la mar nunca se llena.

Las montañas, la nieve, el agua han estado siempre ahí y seguirán en el mismo lugar, mucho después de que ya no estés.  

¿Cuántas tendencias de la moda has visto pasar con el paso de tus décadas?

De los pantalones acampanados a los plisados y de ahí a los ajustados y de vuelta a los acampanados. Esa moda eres tú, los hombres van cambiando de una generación a otra, pero las montañas y todo a su alrededor siguen igual, sin cambios.

 Todo lo que existe en el mundo sigue su curso, pero los humanos se van envejeciendo y muriendo. Esa es nuestra realidad, y hay que aceptarla tal como es y desde ella tratar de ser feliz con lo que Dios nos pone al alcance de nuestro espíritu, su palabra.

 Esa es la visión de la existencia humana. Con todo, el ajetreo y la actividad, pero El Mundo en el que vivimos está firme, ha estado aquí desde antes que nosotros y seguirá estando aquí mucho después de nosotros.

 Los seres vivos mueren por igual y el aliento de vida es el mismo para todos, así que el hombre no es superior a nadie en este mundo. Todo surgió del polvo y al polvo todo volverá.

 El “aliento” representa la vida misma, mientras que la “vanidad” se refiere a la fugacidad e insignificancia de las cosas materiales.

 A lo largo de la vida descubrimos cómo estos dos conceptos se entrelazan para formar una visión única y profunda sobre la existencia humana.

 Dios sí cree que los seres humanos son únicos y que hay un futuro más allá de la muerte.

 En la vida vemos a un animal muerto en el camino, después vemos en un cementerio a un hombre rico y arrogante en su tumba, o a una persona súper buena y generosa, o, una mujer que dio la vida por sus hijos, entonces adquirimos conciencia y nos decimos; o vaya, todos terminaron muertos. Esa es la realidad de la vida, la muerte, y nos pone a todos en un mismo nivel.

 Hay cierto debate sobre este asunto, creo la idea es:

Podemos ver que todas las criaturas vivas, los animales y los humanos vuelven a la tierra.

 El asunto es, ¿Tú sabes o crees qué pasa después de eso?

¿Será que los seres humanos tenemos alguna ventaja después de la muerte frente a un sapo que murió pisado en la carretera?

 Creo que esa es la Question, O el meollo del asunto.

 Si todos morimos sin importar la vida que tuvimos. ¿Qué evidencia tenemos de que los seres humanos vayamos a estar en un lugar mejor después de la muerte?

 Soy honesto con esto, y me planteo esa pregunta, pero me sostengo en la fe de que, como seguidor de Jesucristo, toda mi perspectiva del mundo se sostiene en la declaración de que “Jesucristo resucitó de los Muertos”, y vive en la presencia de Dios Padre.

 La física nos muestra cómo los elementos con el tiempo fueron separándose unos de otros, ej. América y África.  

 Si volvemos el tiempo atrás, llegamos a un punto en que vemos que todo debe haber estado compactado en un solo lugar. Hace unos 14,5 mil millones de años.

 De cierta forma así sucederá con el cuerpo, el alma y el espíritu. Todo volverá a su lugar.

 Si pensamos en lo que dicen los científicos modernos, las galaxias surgen del polvo cósmico que se produce principalmente en las etapas finales de la vida de las estrellas, como en las explosiones de supernovas y en las atmósferas de las estrellas gigantes rojas.  El polvo cósmico sigue reciclándose y formando galaxias. Entonces en una línea del tiempo de 14.5 miles de millones de años, podemos ver un comienzo y un final, pero en cualquier periodo más pequeño en los ciclos del universo pasa lo mismo una y otra vez.

 Y eso crea una estrella y la estrella crece y comienza a crear otros elementos en sí misma y tarde o temprano explota y el polvo cósmico se convierte en planetas y distintas cosas. Y después se forma otra estrella y comienza a orbitar alrededor de esa.

 Es como el río que nunca llena el océano.

 Entonces, la idea central de nuestra existencia sería la misma. Po tanto, lo que hace deprimente a veces la vida, es hablar sobre la muerte como el final de todo.

 Aprovecha hoy tu juventud, abra las ventanas de tu alma y deja entrar la luz a tu cuarto, a tu cuerpo, a tu ser. Y disfruta la vida, porque esos años no durarán para siempre.

 El tiempo y la suerte nos llega a todos.

Simplemente tenemos que aceptarlo porque de lo contrario nos vamos a estrellar contra la realidad.

 El asunto es que “por creer en Dios tus intentos de hacer bien las cosas no van a garantizarte resultados positivos”. Porque, ante cualquier decisión hay cosas que están bien y otras que está mal.

 Entonces no dejes de obedecer al señor y actuar con sabiduría. Hay un equilibrio en reconocer la propia fragilidad y la mortalidad y que no podemos resolver todos los problemas.

 En el Mundo hay gente con un cierto temperamento que tienden a obsesionarse con hacer solo lo bueno, y otros en hacer lo malo. Y muchos otros queriendo hacer justicia.

 Nos cruzamos con personas en esta situación todos los días cuando caminamos por ahí.

 Creo que a algunas personas el sufrimiento y las dificultades del mundo las ponen extremadamente ansiosas porque no está en sus manos resolver ese problema y creo que lo que quiere decir el maestro es, hay algunos problemas que no puedes resolver.

 Es muy bueno sentir y tener empatía por los demás, pero te destruirás si intentas responder siempre ante cada uno de esos sentimientos.

 Reconocer nuestra fragilidad, nuestra mortalidad y nuestra falta de control es el secreto para disfrutar la vida.

 Recomiendo no obsesionarse con los sentimiento o pensamientos, sólo disfruta la respiración, y estar presentes.

 Coloreemos juntos este cuadro.

“Una vez más estás trabajando hasta tarde, tuviste un día horrible.

Un compañero te trató súper mal o tú trataste mal a alguien, una venta no se concretó, te pasó de todo y estás trabajando hasta tarde tratando de arreglar las cosas.

Te estás perdiendo de un evento familiar, tu familia está ahí y tú querías ir.

 Estás cansado no almorzaste, pero no tienes tiempo para sentarte a comer, así que vas y compras alguna cosa rápida, pero bastante asquerosa y comes eso mientras contestas algunos correos deseando estar en casa. Eso es deprimente verdad.

 Y ¿Qué vas a hacer?

Mandar al carajo a todos, o pegarte un tiro en las g…

 Lo que Dios nos plantea es; detente un segundo y disfruta de ese momento, porque eso es lo que te ha tocado, lo que ahora tienes. Tal vez sea deprimente, pero esa es la vida y lo estás logrando.

Disfruta de esa comida, disfruta de tu respiración, contesta ese correo, disfruta de que tuviste uno de los peores días del mes y sigue adelante. Eso es lo que debes hacer…

 Ya tendrás tiempo para mejorar esas dificultades…

En la tierra suceden cosas que son injustas, horribles, una M…

 Sí, y hay hombres justos a quienes les va como si fueran malvados y hay malvados a quienes les va como si fueran justos. Y yo digo que también esto es una M…

 Por tanto, celebra la alegría, pues no hay para el ser humano nada mejor bajo el sol que comer, beber y alegrarse. Solo eso le queda de tanto afanarse en esta vida que Dios le ha dado bajo el sol.

 La idea central es que, las cosas no siempre salen bien en la vida y no puedes hacer nada al respecto. Y en cierta forma eso es liberador porque te permite ir a tomar algo con tus amigos y tu gente querida y sólo ser consciente de que esto que estás tomando tiene buen sabor, porque en realidad no tienes control sobre nada de lo que pasas en el mundo.

 Creo que esta es la idea.

Es todo un regalo de Dios el aceptar nuestra incapacidad de controlar básicamente todas las circunstancias de nuestra vida. Tenemos que aprender a disfrutar de las cosas como son y respirar profundo.

 Tratar de despojarse totalmente de la voluntad y dejar que la conciencia se haga una con el universo no creo poder alcanzarlo en esta vida, mejor me humillo frente a Dios y dejo que él tome el control, pero tengo que aprender a confiar en El.

 Hay belleza en las cosas que no puedo controlar.

Por tanto, vive el presente sin obsesionarse con intentar controlar el futuro o cambiar el pasado, no creas una ilusión de felicidad que no tienes.

 Vive el día a día, pues cada día trae sus propios afanes.

 Vive el presente, sin intentar controlar las cosas.

 Atesora los momentos con tus hijos mientras están pequeños, cuando crezcan ellos tendrán que vivir sus vidas, así como lo haces ahora.

  

Eclesiastés 7:16-29 TLA

Yo creo que no hay que exagerar. ¡Ni tan bueno ni tan sabio que acabes en la ruina!

¡Ni tan malo ni tan tonto que mueras antes de tiempo!

No te vayas a los extremos. Respeta a Dios y todo te saldrá bien.

 Una ciudad está mejor protegida con la sabiduría de un hombre sabio que con la fuerza de diez soldados. Sin embargo, no hay en este mundo nadie tan bueno que siempre haga el bien y nunca peque.

 No hagas caso de los chismes, y así no sabrás cuando tu empleado hable mal de ti; aunque tú bien sabes que muchas veces también has hablado mal de otros.

 Como yo quería ser sabio, traté de entender todo esto haciendo uso de mi inteligencia, pero era más de lo que yo podía entender.

Todo lo que existe es muy difícil de comprender, y entenderlo está fuera de mi alcance. En realidad, no hay nadie que pueda entenderlo.

Entonces decidí investigar todo lo que pudiera acerca de la sabiduría y llegar a una conclusión.

Así pude darme cuenta de que ser malo es una tontería, y que ser tonto es una locura. También pude darme cuenta de que una mala mujer causa más amargura que la muerte; cuando te abraza, lo que realmente quiere es atraparte.

Si tú obedeces a Dios, te librarás de ella; pero si no lo obedeces, caerás en sus redes.

 Después de estudiar con cuidado todas las cosas, he llegado a esta conclusión:

 ¡Todavía no he encontrado lo que busco!

 He encontrado un hombre bueno entre mil, pero lo que sí he llegado a entender es que Dios nos hizo perfectos, pero nosotros lo enredamos todo.

 

                                                              Jesucristo te ama y te bendice.

 

 

JoseFercho ZamPer


Sobre la sangre de Cristo y su poder.

    No hay nada más poderoso que la sangre de Cristo. La sangre que Jesús derramó en la cruz del Calvario nos limpia de todos nuestros p...