Estamos invitados a
participar en una conversación sobre la clase de mundo en que vivimos ante Dios.
El principal motivo por el
que Dios nos da su palabra es para desmantelar nuestras ilusiones, nuestra
perspectiva de la realidad.
En la medida que avanzamos en
la espiritualidad permitimos que el espíritu nos libere de esa forma carnal de
ver las cosas. Y para hacerlo, el Señor nos habla de la muerte, del tiempo y
del azar.
El “azar” puede ser visto
como una ilusión humana frente a la naturaleza aleatoria de la Vida, y a la complejidad
del plan divino.
La muerte y el tiempo tienen
la capacidad de empañarnos la vida.
En medio de estas crueles
realidades, el maestro también aporta una calidez que nos sorprende y nos da
esperanza.
Reconocer nuestra fragilidad,
nuestra mortalidad y nuestra falta de control, es el secreto para disfrutar de
la vida.
Hay cierta belleza y bondad
en las cosas que no podemos controlar y que no están garantizadas. Porque son
un regalo.
A pesar de mis acciones,
buenas o malas, sigo siendo responsable por lo que hago, es como sacudir un
panal de abejas, tengo que decidir qué hacer, o estoy vestido para manipularlas
o corro por mi vida. Eso implica algo de sabiduría, así es todo en la vida.
Dios quiere desmantelar todas
las formas materiales con las que intentamos darle propósito o sentido a la
vida.
Es como sí creyéramos que un
trabajo o la fama o el estudio o cualquier otra cosa de esta vida nos va a
hacer feliz, aun sabiendo que la felicidad es algo sobrehumano.
Todo en este mundo nos genera
estrés y ansiedad, pero muchos llegamos a creer que, si nos mantenemos firmes en
nuestras labores y creencias, cuando nos jubiles todo ese esfuerzo va a ser
recompensado con paz y seguridad económica. Mas, la realidad del jubilado no
siempre es esa.
El principal motivo de las
palabras del maestro es que considera que este ejercicio de desmantelar
nuestras ilusiones nos va llevando a ver la vida desde el punto de vista espiritual.
Asumiendo la realidad como algo pasajero y transformable.
Ejemplo: el trabajo, la
carrera, las relaciones, el placer y lo relacionado con lo que somos aquí. Es necesario
que alguien pinche el globo o la burbuja en la que vivimos.
Todos podemos ver el
constante paso del tiempo que nos lleva a la muerte, a ver el río correr hasta desembocar
en el mar.
La vida nunca se detiene, y
la mar nunca se llena.
Las montañas, la nieve, el
agua han estado siempre ahí y seguirán en el mismo lugar, mucho después de que ya
no estés.
¿Cuántas tendencias de la
moda has visto pasar con el paso de tus décadas?
De los pantalones acampanados
a los plisados y de ahí a los ajustados y de vuelta a los acampanados. Esa moda
eres tú, los hombres van cambiando de una generación a otra, pero las montañas
y todo a su alrededor siguen igual, sin cambios.
Todo lo que existe en el
mundo sigue su curso, pero los humanos se van envejeciendo y muriendo. Esa es nuestra
realidad, y hay que aceptarla tal como es y desde ella tratar de ser feliz con
lo que Dios nos pone al alcance de nuestro espíritu, su palabra.
Esa es la visión de la
existencia humana. Con todo, el ajetreo y la actividad, pero El Mundo en el que
vivimos está firme, ha estado aquí desde antes que nosotros y seguirá estando
aquí mucho después de nosotros.
Los seres vivos mueren por
igual y el aliento de vida es el mismo para todos, así que el hombre no es
superior a nadie en este mundo. Todo surgió del polvo y al polvo todo volverá.
El “aliento” representa la
vida misma, mientras que la “vanidad” se refiere a la fugacidad e
insignificancia de las cosas materiales.
A lo largo de la vida descubrimos
cómo estos dos conceptos se entrelazan para formar una visión única y profunda
sobre la existencia humana.
Dios sí cree que los seres
humanos son únicos y que hay un futuro más allá de la muerte.
En la vida vemos a un animal
muerto en el camino, después vemos en un cementerio a un hombre rico y
arrogante en su tumba, o a una persona súper buena y generosa, o, una mujer que
dio la vida por sus hijos, entonces adquirimos conciencia y nos decimos; o vaya,
todos terminaron muertos. Esa es la realidad de la vida, la muerte, y nos pone
a todos en un mismo nivel.
Hay cierto debate sobre este
asunto, creo la idea es:
Podemos ver que todas las
criaturas vivas, los animales y los humanos vuelven a la tierra.
El asunto es, ¿Tú sabes o crees
qué pasa después de eso?
¿Será que los seres humanos
tenemos alguna ventaja después de la muerte frente a un sapo que murió pisado
en la carretera?
Creo que esa es la Question, O
el meollo del asunto.
Si todos morimos sin importar
la vida que tuvimos. ¿Qué evidencia tenemos de que los seres humanos vayamos a
estar en un lugar mejor después de la muerte?
Soy honesto con esto, y me planteo
esa pregunta, pero me sostengo en la fe de que, como seguidor de Jesucristo, toda
mi perspectiva del mundo se sostiene en la declaración de que “Jesucristo resucitó
de los Muertos”, y vive en la presencia de Dios Padre.
La física nos muestra cómo
los elementos con el tiempo fueron separándose unos de otros, ej. América y África.
Si volvemos el tiempo atrás,
llegamos a un punto en que vemos que todo debe haber estado compactado en un
solo lugar. Hace unos 14,5 mil millones de años.
De cierta forma así sucederá
con el cuerpo, el alma y el espíritu. Todo volverá a su lugar.
Si pensamos en lo que dicen
los científicos modernos, las galaxias surgen del polvo cósmico que se produce
principalmente en las etapas finales de la vida de las estrellas, como en las
explosiones de supernovas y en las atmósferas de las estrellas gigantes rojas. El polvo cósmico sigue reciclándose y
formando galaxias. Entonces en una línea del tiempo de 14.5 miles de millones
de años, podemos ver un comienzo y un final, pero en cualquier periodo más
pequeño en los ciclos del universo pasa lo mismo una y otra vez.
Y eso crea una estrella y la
estrella crece y comienza a crear otros elementos en sí misma y tarde o
temprano explota y el polvo cósmico se convierte en planetas y distintas cosas.
Y después se forma otra estrella y comienza a orbitar alrededor de esa.
Es como el río que nunca
llena el océano.
Entonces, la idea central de
nuestra existencia sería la misma. Po tanto, lo que hace deprimente a veces la
vida, es hablar sobre la muerte como el final de todo.
Aprovecha hoy tu juventud, abra
las ventanas de tu alma y deja entrar la luz a tu cuarto, a tu cuerpo, a tu
ser. Y disfruta la vida, porque esos años no durarán para siempre.
El tiempo y la suerte nos
llega a todos.
Simplemente tenemos que
aceptarlo porque de lo contrario nos vamos a estrellar contra la realidad.
El asunto es que “por creer en
Dios tus intentos de hacer bien las cosas no van a garantizarte resultados
positivos”. Porque, ante cualquier decisión hay cosas que están bien y otras que
está mal.
Entonces no dejes de obedecer
al señor y actuar con sabiduría. Hay un equilibrio en reconocer la propia
fragilidad y la mortalidad y que no podemos resolver todos los problemas.
En el Mundo hay gente con un
cierto temperamento que tienden a obsesionarse con hacer solo lo bueno, y otros
en hacer lo malo. Y muchos otros queriendo hacer justicia.
Nos cruzamos con personas en
esta situación todos los días cuando caminamos por ahí.
Creo que a algunas personas
el sufrimiento y las dificultades del mundo las ponen extremadamente ansiosas
porque no está en sus manos resolver ese problema y creo que lo que quiere
decir el maestro es, hay algunos problemas que no puedes resolver.
Es muy bueno sentir y tener
empatía por los demás, pero te destruirás si intentas responder siempre ante
cada uno de esos sentimientos.
Reconocer nuestra fragilidad,
nuestra mortalidad y nuestra falta de control es el secreto para disfrutar la
vida.
Recomiendo no obsesionarse
con los sentimiento o pensamientos, sólo disfruta la respiración, y estar
presentes.
Coloreemos juntos este cuadro.
“Una vez más estás trabajando
hasta tarde, tuviste un día horrible.
Un compañero te trató súper
mal o tú trataste mal a alguien, una venta no se concretó, te pasó de todo y
estás trabajando hasta tarde tratando de arreglar las cosas.
Te estás perdiendo de un
evento familiar, tu familia está ahí y tú querías ir.
Estás cansado no almorzaste,
pero no tienes tiempo para sentarte a comer, así que vas y compras alguna cosa
rápida, pero bastante asquerosa y comes eso mientras contestas algunos correos
deseando estar en casa. Eso es deprimente verdad.
Y ¿Qué vas a hacer?
Mandar al carajo a todos, o pegarte
un tiro en las g…
Lo que Dios nos plantea es; detente
un segundo y disfruta de ese momento, porque eso es lo que te ha tocado, lo que
ahora tienes. Tal vez sea deprimente, pero esa es la vida y lo estás logrando.
Disfruta de esa comida,
disfruta de tu respiración, contesta ese correo, disfruta de que tuviste uno de
los peores días del mes y sigue adelante. Eso es lo que debes hacer…
Ya tendrás tiempo para
mejorar esas dificultades…
En la tierra suceden cosas
que son injustas, horribles, una M…
Sí, y hay hombres justos a
quienes les va como si fueran malvados y hay malvados a quienes les va como si
fueran justos. Y yo digo que también esto es una M…
Por tanto, celebra la
alegría, pues no hay para el ser humano nada mejor bajo el sol que comer, beber
y alegrarse. Solo eso le queda de tanto afanarse en esta vida que Dios le ha
dado bajo el sol.
La idea central es que, las
cosas no siempre salen bien en la vida y no puedes hacer nada al respecto. Y en
cierta forma eso es liberador porque te permite ir a tomar algo con tus amigos
y tu gente querida y sólo ser consciente de que esto que estás tomando tiene
buen sabor, porque en realidad no tienes control sobre nada de lo que pasas en
el mundo.
Creo que esta es la idea.
Es todo un regalo de Dios el aceptar
nuestra incapacidad de controlar básicamente todas las circunstancias de
nuestra vida. Tenemos que aprender a disfrutar de las cosas como son y respirar
profundo.
Tratar de despojarse
totalmente de la voluntad y dejar que la conciencia se haga una con el universo
no creo poder alcanzarlo en esta vida, mejor me humillo frente a Dios y dejo
que él tome el control, pero tengo que aprender a confiar en El.
Hay belleza en las cosas que
no puedo controlar.
Por tanto, vive el presente
sin obsesionarse con intentar controlar el futuro o cambiar el pasado, no creas
una ilusión de felicidad que no tienes.
Vive el día a día, pues cada día
trae sus propios afanes.
Vive el presente, sin intentar
controlar las cosas.
Atesora los momentos con tus
hijos mientras están pequeños, cuando crezcan ellos tendrán que vivir sus vidas,
así como lo haces ahora.
Eclesiastés 7:16-29 TLA
Yo creo que no hay que exagerar. ¡Ni tan
bueno ni tan sabio que acabes en la ruina!
¡Ni tan malo ni tan tonto que
mueras antes de tiempo!
No te vayas a los extremos.
Respeta a Dios y todo te saldrá bien.
Una ciudad está mejor
protegida con la sabiduría de un hombre sabio que con la fuerza de diez soldados.
Sin embargo, no hay en este mundo nadie tan bueno que siempre haga el bien y
nunca peque.
No hagas caso de los chismes,
y así no sabrás cuando tu empleado hable mal de ti; aunque tú bien sabes que
muchas veces también has hablado mal de otros.
Como yo quería ser sabio,
traté de entender todo esto haciendo uso de mi inteligencia, pero era más de lo
que yo podía entender.
Todo lo que existe es muy
difícil de comprender, y entenderlo está fuera de mi alcance. En realidad, no
hay nadie que pueda entenderlo.
Entonces decidí investigar
todo lo que pudiera acerca de la sabiduría y llegar a una conclusión.
Así pude darme cuenta de que
ser malo es una tontería, y que ser tonto es una locura. También pude darme
cuenta de que una mala mujer causa más amargura que la muerte; cuando te
abraza, lo que realmente quiere es atraparte.
Si tú obedeces a Dios, te
librarás de ella; pero si no lo obedeces, caerás en sus redes.
Después de estudiar con
cuidado todas las cosas, he llegado a esta conclusión:
¡Todavía no he encontrado lo
que busco!
He encontrado un hombre bueno
entre mil, pero lo que sí he llegado a entender es que Dios nos hizo perfectos,
pero nosotros lo enredamos todo.
Jesucristo te
ama y te bendice.
JoseFercho
ZamPer
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