sábado, 17 de mayo de 2025

Mi mirada sobre la semana santa.

 


Desde niño he visto películas, procesiones, peregrinaciones y muchas mas actividades que hacen las personas, motivados por las enseñanzas que han recibido de sus iglesias, actividades que ellas mismas promueven.

 Por estos días de semana santa, hay mucha gente llorando, intentando conmovernos desde su culpa. Lo que es peor, es todo un espectáculo y eso me asusta. Y luego, pasados unos días se convierten en palabras sin sentido.

 Creo que no debemos seguir usando el mismo lenguaje vacío de ayer, pues hoy puede significar otra cosa.

 Sobre la semana santa se dicen muchas cosas que no se quieren decir, nosotros necesitamos entender que la Biblia es palabra de Dios, pero que a la vez recoge las ideas, los valores, las creencias del momento histórico de esa comunidad, la cual no están conectada con hoy. Por la misma mentalidad.

 Necesitamos entender quién es Jesucristo y qué hace hoy por mí y por ti, pues para nosotros es un misterio.

 Jesucristo se encarga de que la familia esté bien, que la gente esté bien, de quienes tienen hambre, digamos que es Él, quien saca de problemas a los creyentes.

  De alguna manera esas palabras de la biblia que nos hablan de Jesucristo nos hacen ver para creer, que Él es quien paga mi deuda de fe con el padre.

 Es decir, yo estoy sin plata y me van a coger como esclavo hasta pagar lo que adeudo, y alguien viene y paga por mí.

 Hay un momento en la vida en el que toca por obligación pagar las deudas, de lo contrario terminamos siendo el trompo de poner, o el arbusto donde todos orinan.

 Entonces cuando un cristiano dice que Jesús es Salvador, está diciendo que su vida es rescatada por la muerte de Cristo.

 Yo creo que Jesús es mi Salvador, yo no dudo de eso, pero tengo que entender qué él es mi Salvador, porque yo no puedo vivir por otros.

 El problema es que todos estos discursos medievales y dogmáticos que nos han echado por los padres de familia como por las iglesias, nos metieron en una película que nos asusta la vida.

 Pregúntele al ciego de nacimiento, ¿cuánto ha visto hasta el día de hoy?

Igual nosotros, hemos estado ciegos espiritualmente…

La verdad esa ha sido nuestra condición. Solamente por el hecho de ser humanos.

 Somos como el hijo pródigo, andamos perdidos del padre, lejos de la gracia. Tratando de vivir de fiesta en fiesta.

 Cuando tomamos la palabra de Dios en serio, los demas van a decir que eso es un embuste.

Son todos esos discursos que se repiten a lo largo de la vida los que han engendrado distracción en el hombre, haciéndolo ver lejos de Dios. Pero, todas esas promesas y ofertas son vacías, un espejismo, no dejan nada. Solo son un montón de promesas y cosas a las que nunca les ponemos atención.

 Es una actitud muy sospechosa todo lo que el mundo te dice sobre la felicidad. Pero en verdad, todo eso es una estafa.

 Más, Dios establece una relación nueva y definitiva entre Él y la humanidad, que es de cercanía.

 Toda la tradición y el andamiaje religioso que se ha construido alrededor de la causa de Jesús y de la crucifixión es una causa política. Esa es la jugada de los líderes religiosos, siempre manipuladores.

 Si no nos tomamos en serio la manera como Jesús vive para imitarlo y seguirlo, entonces solo estamos viviendo en la religión.

 Yo creo que hay que reconocer que la historia de la Semana Santa es una historia muy poco clara sobre la verdad de Jesucristo. Porque la gente poco quiere hacer la voluntad de Dios. Y es que muchos tienen una visión de un Dios cruel, pues dicen que el diablo le pidió permiso a Dios para joder, maltratar, destruir y volver nada Job, quien era su amigo, como será con nosotros.

 Creo que nos hace falta a nosotros sentirlo, meditarlo para saber a qué se está arriesgando. Porque El terminó en la Cruz por voluntad propia.

 Qué significa creer en el crucificado, en el resucitado hoy.

Es vivir con la esperanza activa. Él es el protagonismo de la historia.

 Necesitamos reflexionar sobre las incomprensiones y traiciones que Jesús de Nazaret vivió durante su vida, incluso por parte de sus seguidores más cercanos y su propia familia.

 Se destacan momentos como la negación de Pedro, la traición de Judas, las expectativas erróneas de sus discípulos sobre el reino de Dios, y las numerosas incomprensiones a lo largo de su camino. Todo esto culmina en un juicio injusto y en su crucifixión.

La narración resalta cómo, pese a estas adversidades, un grupo de personas creyó firmemente en su mensaje, compartiéndolo con entusiasmo y convicción, encontrando en él respuestas que otros no ofrecían.

 Acá trato de hacer una reflexión sobre la figura de Jesús de Nazaret, su incomprensión y el impacto de su resurrección en la vida de los creyentes. Se analiza cómo Jesús, a pesar de ser incomprendido y traicionado por sus más cercanos, se convierte en un símbolo de esperanza y transformación.

 Se destaca que Jesús fue incomprendido no solo por su familia y amigos, sino también por las autoridades religiosas de su tiempo. La traición y la negación por parte de sus discípulos, como Pedro y Judas, son ejemplos de esta incomprensión.

 A lo largo de su vida, Jesús enfrentó juicios injustos que culminaron en su crucifixión, lo que refleja la dificultad de aceptar su mensaje radical de amor y perdón.

 Muchos esperaban un líder guerrero que liberara a Israel del dominio romano, mientras que otros deseaban un sacerdote que restaurara el culto en el templo. Sin embargo, Jesús no se ajustó a estas expectativas, lo que llevó a su condena y crucifixión.

 La resurrección de Jesús es presentada como el evento central que transforma la historia y la vida de los creyentes. Se enfatiza que la resurrección no solo es un hecho histórico, sino una invitación a vivir de manera diferente, a ser testigos de un amor que trasciende la muerte. La experiencia de la resurrección debe reflejarse en acciones concretas de amor y justicia en la vida cotidiana.

 Se sugieren varios signos de resurrección en la vida diaria, como la capacidad de mirar a los demás con empatía, el contacto físico y la cercanía, así como la disposición a ayudar a quienes lo necesitan. Estos actos son vistos como manifestaciones del Reino de Dios y de la vida resucitada.

 Se concluye que vivir la resurrección implica un compromiso con los valores del Reino de Dios, que incluyen la justicia, la paz y el amor.

 La resurrección de Jesús nos llama a actuar, a ser una fuente de esperanza y a vivir en comunidad, reconociendo que la vida siempre puede renacer a pesar de las adversidades.

 Eso lo debemos tener claro cuando pensamos en Jesucristo, cuando nos sentimos incomprendidos, cuando nos traicionan. Son muchas traiciones e incomprensiones a lo largo de la vida sobre todo por los amigos. El abandono termina siendo justificado de alguna manera, pero es injusto, él no merecía eso.

 Dios no se mantiene al margen del sufrimiento humano, sino que entra en él para redimirlo desde dentro. Tiene algo para nuestra vida, le da sentido.

 Me entiendes, Jesús nos está diciendo; a pesar de que tú seas un pinche traidor, te voy a confiar mis ovejas. Porque yo siempre vi en ti un hombre de fe, de voluntad, de bien.

                                                         JoseFercho ZamPer

jueves, 8 de mayo de 2025

El mundo, la palabra y la falta de entendimiento.

 



En realidad, no entendemos realmente lo que es el tiempo. Pasan los días, las semanas, los años, los siglos, pero no tenemos control sobre él.

 Todos queremos vivir más tiempo, pero, hacemos guerras, violencia, terrorismo, catástrofes y destruimos la vida como consecuencia de nuestras acciones. Eso es muestra de que necesitamos una transformación total de nuestra conducta, una vida dedicada al bien común.

 En las ciudades hay familias desunidas, corazones distanciados, pero cuando salen a caminar, a recorrer los campos, se miran y se preguntan: ¿Qué hacemos así, como lo solucionamos? Es hora de darnos un abrazo de hermanos, dándonos la paz fraternal. Así acortaremos las distancias.

 Debemos involucrarnos en la vida de la gente, les estoy hablando de acercarnos al otro. De escuchar más, decir lo justo y mirar siempre a los ojos. Con una actitud de ternura espiritual, como la que tiene Dios con nosotros.

 Mientras la gente ponga la esperanza en las riquezas, no hallará paz; pues ella no está allí. Necesitamos recuperar el sentido de familia. Trabajar la tierra y hacerla fructificar.

 El trabajo es lo más noble que tiene el ser humano, pues con ello imita a Dios.

Todos necesitamos tener un trabajo para tener que comer y beber, y un hogar estable. Sin embargo, como ese no es el caso para muchos, se ha convertido en el problema común de

toda la humanidad.

 La teología que alaba a Dios si está en diálogo con la ciencia.

No se puede hacer teología sin diálogo. Dios nos dio la capacidad intelectual de buscar las verdades. Obviamente, la narración bíblica de la creación es una forma mítica de expresar lo que ha sucedido. Es un desarrollo una evolución.

 Cuando Dios envía al hombre a dominar la tierra, le da la capacidad de transformar la incultura en cultura. Todos estamos llamados a ir más allá, a construir.

 Las creencias religiosas es un bien fundamental.

Los más pobres son los que más sufren estos rechazos, porque son descartados por la sociedad. Son al mismo tiempo obligados a vivir del descarte y deben injustamente sufrir las consecuencias del abuso del ambiente. Es una vergüenza para cada uno de nosotros. Nadie puede decir, yo no tengo nada que ver.

 La ley natural, es que el mundo viva en armonía, que las personas vivan en armonía con la creación. Todo lo que va en contra de esta armonía de la creación es malo. Piense en las aguas contaminadas por la explotación minera en base de arsénico cianuro.

¿Quién permite todo eso? Los gobiernos.

Hay que salvar el bien mayor, la salud física y mental de la humanidad, así como nuestra armonía con la naturaleza.

 La relación de la humanidad con la naturaleza está perdiendo el equilibrio, aún estamos mirando nuestro planeta al revés, solo buscamos lo que podemos quitarle a la tierra y nada de cómo cuidarla.

 Jesucristo no solo está en la Biblia, sino en la vida diaria.

 Vivir supone ensuciarse los pies, pues los caminos están llenos de polvo y barro, además de los vientos de la vida, es doloroso constatar que sólo algunos entienden la necesidad de ser lavados, no asumiendo que su cansancio y su dolor son sus heridas.

 Hoy todos son idealistas, en sentido de la palabra, Incluso cuando cometen errores, pues dicen que es por su inconformismo con el mundo que le tocó vivir.

 Cuando una persona termina esclava de una dependencia es porque hay dentro de su corazón una insatisfacción muy grande y le da miedo enfrentarla.

 Jesucristo cambio el modus vivendi de las personas, solo si lleva a Dios en su corazón y no vive a su manera.

 Hoy se vive con el acelerador puesto desde la mañana hasta la noche, eso arruina la salud mental, la espiritual y la salud física, más aún arruina y destruye la familia y por lo tanto, la sociedad.

 No somos máquinas, cuando se vive una vida tan acelerada se pierden los gestos más humanos. El marido se olvida del día que conoció a su mujer como novia, los padres se olvidan de acariciar a los niños y a los abuelos. Porque no hay tiempo para la caricia, no hay tiempo para la ternura, no hay tiempo para gozar la vida, qué es tan linda.

 Esas dificultades se superan con amor, la división de los corazones no supera ninguna dificultad. Por eso, nunca terminen el día, sin ponerse en la paz con su hermano.

 La toma de decisiones no es un juego delirante, es increíble afrontar todas las situaciones que se nos presentan y transformarlas en buenas historias. Por lo que se hace necesario tener varios puntos de vista para hacer las cosas bien.

 La iglesia no puede ser indiferente a las necesidades de la gente, hay que acompañarlos en medio de sus dificultades, hasta sacarlos de ella.

 La libertad es un Juego al que jugamos cada día, lo mismo que a ser felices, pero con la certeza de que Dios lo hace posible en cada uno por medio de su amor.

 Sonríe y suspira ante los dolores y conocerás la libertad.

 Gracias Señor por cuidarme del conflicto y de las persecuciones.

 A veces cae bien hacer algún sacrificio por la familia, aunque nos genera dolor, esto se aprende al tratar a quienes están lejos.

Cuando nuestro hijo o hija sufren, nosotros como padres también sufrimos. Hay una grave crisis humanitaria hoy, porque hay demasiado sufrimiento. La gente es víctima de una injusticia global, porque tienen que dejar su tierra, sea por guerras o por hambre.

 Es un desafío difícil, pero hay que hacerlo, en medio de las diferencias hay que alcanzar la unidad.

 Las diferencias nos llevan a ser creativos, aunque crean tensión en el momento, nos llevan a solucionar problemas comunes para el progreso de la humanidad.

 ¿Aún sirven de algo las palabras?

Creo que sí, pues algunos se conmueven hasta las lágrimas cuando las escuchan, y otros las ponen en práctica.

 Es decir, en verdad apostar por el diálogo nos ayuda a conseguir la paz con otros hombres y mujeres de Dios.

 No sabemos con seguridad si con sólo hablar surjan cambios, pero al evangelizar, sí.

 Dios es el mismo para todos los humanos, eso nadie lo puede negar, nos guste o no, todos somos creados por el mismo Dios. Por no entender esta verdad, se ha convertido en una especie en peligro de extinción para la humanidad. Pues el cinismo, las mentiras y la corrupción están a la orden del día en la vida política.

 Dios nos mira con ojos de amor, nos mira con el corazón. El amor de Dios es el mismo para todos, y cada persona. Sea de la religión que sea, aunque sea ateo.

 Nuestra casa común es la Terra, sin ella no hay futuro. Su belleza nos ayuda a vivir con buen sentido del humor.

 Debemos pedir a Dios el buen sentido del humor.

 Concédeme, Señor, una buena digestión, y también algo que digerir.

Concédeme la salud del cuerpo, con el buen humor necesario para mantenerla.

 Dame, Señor, un alma santa que sepa aprovechar lo que es bueno y puro, para que no se asuste ante el pecado, sino que encuentre el modo de poner las cosas de nuevo en orden.

 Concédeme un alma que no conozca el aburrimiento, las murmuraciones, los suspiros y los lamentos y no permitas que sufra excesivamente por ese ser tan dominante que se llama: YO.

Dame, Señor, el sentido del humor.

Concédeme la gracia de comprender las bromas, para que conozca en la vida un poco de alegría y pueda comunicársela a los demás.

 Amor de verdad

 Hoy entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, ni con el sexo, más bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas".

 

JoseFercho ZamPer

Sobre la muerte.

  La mía, la tuya, la de nuestros seres queridos.   Es un regalo la vida, debemos ser conscientes de que cada momento es maravilloso porqu...