sábado, 6 de diciembre de 2025

Sobre la muerte.

 La mía, la tuya, la de nuestros seres queridos.

 Es un regalo la vida, debemos ser conscientes de que cada momento es maravilloso porque es único, especial e irrepetible.

  La vida es maravillosa, aunque tiene sus momentos de oscuridad, por ello debemos ser agradecidos con ella en cada momento, y ser conscientes de cómo queremos vivirla.

 La mente a veces nos juega malas pasadas y nos lleva por caminos oscuros de pensamientos dañinos y autodestructivos. Tales como: “para qué luchar si nada vale la pena”, “todo es una mierda”. Necesitamos aprender a controlarla.

 Debemos ser conscientes de la muerte, la mía, la tuya, y la de los seres queridos, esto es algo muy sano, porque es realidad, es la conciencia de que estamos vivos. Ella es una compañera de vida, la muerte.

 Algunas veces he caminado por bosques maravillosos, con abundante vegetación, y cuando he vuelto años después, he visto con tristeza que muchos árboles se han secado, y que algunas fuentes de agua están contaminadas. Luego me doy cuenta de que la vida está en constante cambio; ya sea por razones naturales o por el descuido de las malas consciencias de la vida.

 Es muy importante disfrutar el momento presente, antes de que sea demasiado tarde.

 La vida es como un racimo de bananos maduros, debemos compartirlos con los amigos antes de que se pasen, eso es momento presente, hay que vivirlo y compartirlo sin miedo.

 Al ser conscientes de nuestra propia muerte y vivir la vida con los seres queridos nos garantiza un mayor desarrollo personal.

 

–Soy la Muerte –

–Bien –respondió el joven–. Y se marchó, contento, viviendo sin preocupación.

-Más el anciano la saludo con respeto y algo de temor. Sabiendo que sus achaques eran síntomas de su aproximación.

Sin embargo, la juventud como la salud también tienen su fecha de expiración.

Por lo que muchos jóvenes acaban la carrera en este mundo antes que su antecesor.

En un tono sosegado y relajante nos plantas, al final, ante una dura realidad.

La imaginación es la mayor arma de la que disponemos para convertir las desgracias que la vida nos pone en nuestro camino en aventuras inimaginables.

Por un pequeño agujero se puede ver la vida desde la muerte, no obstante, hay que fallecer primero.

Las personas sufren dos muertes: la que los separa de los demás por medio del olvido, y la muerte definitiva que los desaparece del mundo, de modo que los que fallecen en vida siguen envejeciendo y falleciendo por falta de amor.

- Acepta la realidad de la pérdida.

- Trabaja las emociones, los sentimientos y los pensamientos.

- Acomoda tu vida en medio de la dificultad.

- Reacomoda emocionalmente tu corazón en tu interior y sigue viviendo.

- Elabora tu vida espiritual, tus valores.

 

— Dime una cosa: ¿Qué has oído decir de mí?

 ¿La verdad de verdad? Nada bueno.

Pero dicen que usted es peor que los otros.

— Qué carajos dices…

Es bueno estar con alguien cuando uno está solo.

 

Desafíos de amor.

El amor es la puerta de entrada a un universo entero.

Es la fragilidad del ser humano y su dignidad inquebrantable.

Se ama a las personas, no a las cosas.

 

La mujer no podría sostener el vaso con agua porque se le caía al suelo.

La fiebre y los vómitos, la diarrea y los dolores de cabeza la tenían al borde de la muerte.

Somos un ejército de zombis”, una tropa diezmada por la enfermedad.

“A veces, y solo a veces, somos cómplices de la tiranía”.

 

Reflexión: Vida, Muerte y el Recuerdo de Dios

"Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría." (Salmo 90:12)

La existencia humana es un misterio que entrelaza la fragilidad de la vida física con la eternidad del alma. La muerte no es solo un final, sino un llamado a vivir con propósito y en comunión con Dios.

La vida es un regalo que muchas veces damos por sentado. La muerte, en cambio, nos recuerda lo frágiles que somos. Pero más allá de lo físico, existe también la vida y la muerte espiritual: vivir en la presencia de Dios o alejarnos de Él.

3. El olvido de Dios en nuestras vidas

El mayor peligro no es la muerte física, sino vivir como si Dios no existiera.

El olvido de Dios nos lleva a buscar sentido en lo pasajero, dejando de lado lo eterno.

Recordar a Dios es recordar quiénes somos y hacia dónde vamos.


1. La Dualidad de la Vida: Física y Espiritual

La vida corporal es efímera, limitada por el tiempo y las circunstancias que nos rodean. Sin embargo, la vida espiritual trasciende lo temporal y nos invita a caminar en la luz eterna de Dios.

Jesús nos promete una vida plena y abundante, más allá de lo visible y tangible (Juan 10:10).

La vida física es limitada, marcada por el tiempo y las circunstancias.

La vida espiritual, en cambio, se abre a la eternidad cuando caminamos con Dios.

 

2. La Muerte: Realidad Ineludible y Advertencia Profunda

La muerte física es un destino común que nos iguala a todos, recordándonos nuestra vulnerabilidad. Pero la muerte espiritual, más silenciosa y peligrosa, es la separación del alma de Dios, un vacío que consume el sentido y la esperanza.

 

3. El Olvido de Dios: La Pérdida del Norte en Nuestra Existencia

 Olvidar a Dios es perder el rumbo, buscar en lo pasajero lo que solo Él puede ofrecer: sentido, paz y eternidad. Este olvido es la raíz de la desesperanza y la desconexión con nuestro verdadero ser.

 La muerte es realidad y advertencia, la muerte física nos iguala a todos, sin importar edad o condición.

 La muerte espiritual ocurre cuando olvidamos a Dios y dejamos que el mundo ocupe su lugar.

 No es solo ausencia de fe, sino vacío interior y pérdida de propósito.

  

4. Llamado a la Juventud: Decidir Vivir en la Presencia Divina

 La juventud es un tiempo sagrado para elegir el camino que dará sentido a toda la vida.

 No se trata de temer a la muerte, sino de abrazar la vida auténtica que solo se encuentra en Cristo. Recordar a Dios diariamente es la llave que abre la puerta a la verdadera libertad y plenitud.

 La juventud es un tiempo para decidir: ¿viviremos con Dios o lo olvidaremos?

 La verdadera libertad está en recordar a Dios cada día y vivir en su presencia.

  

Conclusión

 "Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud." (Eclesiastés 12:1)

Recordarlo es vivir con propósito, esperanza y plenitud.

La vida y la muerte son dos realidades inseparables, o dos caras de la misma moneda, pero solo en Dios hallamos el sentido profundo que las une.

Vivir con la conciencia de su presencia transforma cada día en una oportunidad para crecer en esperanza, amor y propósito.

 

 

                                            JoseFercho ZamPer

viernes, 12 de septiembre de 2025

A Imagen de Dios.

 


Dios creó a la humanidad, a su imagen y semejanza, hombre y mujer nos creó.

En verdad, debemos cambiar los paradigmas en cuanto a cómo pensamos sobre las escrituras, sobre mí mismo y en cuanto a para qué estoy en la tierra.

Si nos tomamos un tinto y lo acompañamos con la lectura de la palabra de Dios, con seguridad que vamos entendiendo cada día mejor el plan de Dios para nosotros. 

A imagen de Dios, esta frase se usaba para referirse a los Reyes en épocas antiguas porque ellos gobernaban en nombre de Dios sobre los demás.

En Egipto y Babilonia, los Reyes eran la encarnación del Dios, o sea, eran deificados, eran humanos adorados como dioses.

Entonces en esa época para los reyes, ser imagen de Dios en realidad significaba ser como Dios. Eran representación física de la deidad.  

El Rey era un tipo de criatura semihumana que protegía la presencia divina.

Pero todo esto es cuestión de culturas antiguas, si yo fuera un antiguo israelita, pensaría que eso era real, así como lo pintan, por la cosmovisión en ese entonces.

Entonces bien, si yo fuera el rey en ese tiempo, les diría a los sirvientes, vayan y hagan esto o aquello, entonces eso simplemente ocurría, porque sería Dios quien habla. Pues la creación obedece a las órdenes de Dios.

Bien, así que, si yo estuviera leyendo este relato acerca de la creación y yo fuera de ese tiempo, no me sorprendería ver a Dios como rey creando cosas, haciendo uso de su autoridad como rey.

Pero ahora, ha estas historias las llamamos mitos o leyendas.

Nuestra cultura está alimentada por esa visión bíblica de gobernar y ejercer dominio.

Las pirámides no se construyeron solas, un terreno no produce por sí mismo, se necesita que alguien imponga su voluntad.

Los humanos tenemos un tipo de permiso dado por Dios como mediadores de su Gobierno para ejercerlo en la tierra, de tal forma que las cosas se hagan.

Si quieres que su mundo sea un lugar donde la vida florezca, entonces aprovecha todo el potencial y los recursos que Dios te dio, así la tierra prosperará.

Cuando los humanos hacemos eso, vemos con toda claridad que “fuimos hechos a imagen y semejanza del Dios altísimo”.

Al hablar de la “imagen de Dios” lo hacemos de maneras tan confusas que solo vemos una cuestión muy sacra o espiritual, cuando la mejor forma de expresarla es “Sentirnos seres importantes” y no como meros animales, o criaturas de la naturaleza.

En un intelecto creativo siempre hay mucha espiritualidad, pues esa capacidad de pensar y procesar las ideas no puede ser algo meramente carnal o natural; debe venir de algún lugar más elevado o sublime.

Una buena poesía, una buena composición musical, o una obra de arte genial, no se sabe exactamente de dónde viene, pero yo creo que todas esas cosas tienen que ver con el misterio de Dios en nosotros.

Y, a eso es a lo que me refiero con “Soy hecho a imagen de Dios”.

Todo lo bueno, todo lo sublime, todo lo digno de exaltar en mí, es justamente la “imagen de Dios” en mi ser.

Todo aquello que en los humanos trasciende nuestra simple biología, es la “imagen de Dios” en nuestra vida.

Todo aquello adicional a los humanos que no tienen los animales o las plantas, es la “imagen de Dios” en el ser humano.

Todos los animales fueron hechos, los humanos también fuimos hechos, pero luego se nos dotó del aliento de vida, y ese aliento de vida es la “imagen de Dios” en el humano.

La “imagen de Dios” es aquello que distingue a los humanos de la demás creación.

Sí, esa es la manera en que fuimos creados.

 

Jesucristo te ama y te bendice.

 

JoseFercho ZamPer.

miércoles, 6 de agosto de 2025

Lobos con piel de oveja.

 


"Lobo con piel de oveja" es una expresión muy poderosa que viene de una metáfora bíblica y se usa comúnmente en español para describir a alguien que aparenta ser inofensivo, amable o justo, pero que en realidad tiene intenciones dañinas o engañosas.

 En la Biblia, específicamente en Mateo 7:15, Jesús advierte: "Cuídense de los falsos profetas. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces."

 O, “Cuídense de esos mentirosos que pretenden hablar de parte de Dios. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces”.

 La frase pone énfasis en la importancia del discernimiento y en no dejarse engañar por las apariencias.

 La primera vez que leí esta expresión fue leyendo la biblia, hace ya muchos años. Luego leí un libro que hablaba del tema.

 En la vida existen dos caminos por los cuales se acostumbra a caminar, el camino del bien y el del mal. O, el camino ancho que lleva la muerte y el camino estrecho que lleva a la vida.

 También se habla de la casa donde habitar, que hay dos tipos que se pueden construir, una casa sobre la arena que puede ser arrastrada por una inundación o una casa sobre la roca que se mantendrá firme.

 Mucha gente intentará desviarte del camino o sacarte de la casa donde estas bien, esos son lobos con piel de oveja, o falsos maestros. Este es un problema con raíces muy profundas en la historia de la humanidad.

 Jesucristo nos dice: cuídense de ciertos profetas se ven de una cierta manera, pero por dentro son de otra.

 Con seguridad mucha gente te va a decir, “profetizamos en nombre de Dios” pero sus palabras resultan vacías, sin frutos.

 Jesucristo envió a sus discípulos a predicar, a sanar enfermos, también a expulsar demonios, a anunciar el Reino de Dios, y hacer señales y prodigios, porque Jesucristo estaba haciendo estas cosas.

 Por eso debemos cuidarnos, porque no todo el que dice Señor, Señor entrará en su reino. Solo quien hace la voluntad del Padre.

 Muchos van a actuar como representantes legítimos de Dios o de Jesucristo, pero su comportamiento y las motivaciones internas son egoístas.

 Muchos quieren hacer lo correcto, pero por la razón incorrecta. Pueden estar orando por las calles, pero sólo para que lo alaben; lo hacen por la aprobación pública, esa es la recompensa que reciben.

 Si hacemos una revisión entre lo oculto y lo público, veremos gente que representa a Jesucristo, pero están haciendo lo que ellos quieren, y esto es un desastre. Sus almas están desintegradas y son inconsistentes de la verdad y del bien que Jesucristo quiere.

¿Cómo distinguirlos?

 Sí un árbol está produciendo buenos frutos, entonces es un buen árbol. Por sus frutos los conocerás.

 Si el lobo viene a su territorio, no le dices, ven, vamos a charlar. Lo que haces es echar al lobo de allí. De ahí la importancia de reconocer al lobo.

 Tal vez no estas adorando a otro Dios, sino que estas convirtiendo a Dios en una imagen de otra cosa. Y cuando vas a adorar a Dios en realidad estas adorando otra cosa.

 Podríamos decir que queriendo adorar a Dios, en realidad sólo queremos dinero, poder o alguna otra cosa y usando el nombre de Dios, se está buscando otro fin. Porque actúan como si no existiera la palabra de Dios o las enseñanzas de Jesucristo.

 Hay un camino que lleva a la vida, pero es estrecho y constructivo. Y, hay un camino que lleva a la muerte, es ancho y destructivo. Ten cuidado de no desviarte del camino estrecho por culpa de algún tipo astuto. Por eso, todo lo que deseas que tu prójimo haga por ti, hazlo tú por él.

 Las cosas podrían parecer color de Rosa. Pero seamos suspicaces y echemos un vistazo más de cerca y examinémoslo.

 Personas que manipulan o mienten, aparentando ser confiables.

 Situaciones que parecen buenas, pero esconden riesgos.

 Consejos o mensajes que suenan sabios, pero no están alineados con principios verdaderos.

 Tú que valoras la autenticidad y vives con intención, esta expresión resuena bastante con tu deseo de caminar en verdad y estar alerta al engaño.

 Un nuevo colega llega muy simpático, siempre ofrece ayuda y se muestra amable… pero con el tiempo comienza a tomar crédito por el trabajo de otros y a manipular situaciones para quedar bien ante los jefes.

 Aunque parece alguien cooperativo, su comportamiento revela una intención egoísta.

 Una empresa promociona un producto “natural” y “saludable”, pero al revisar los ingredientes, contiene químicos o aditivos nocivos.

 Su fachada amigable oculta algo perjudicial para el consumidor.

 Un influencer habla de bienestar, espiritualidad y autenticidad, pero vive una vida opuesta a esos valores y promueve productos que no usa ni cree.

 Utiliza una imagen de “oveja” para atraer seguidores, pero no actúa en coherencia.

 Un candidato promete justicia y transparencia, pero está respaldado por intereses que contradicen sus discursos.

 Usa un mensaje esperanzador como disfraz para obtener poder o beneficios personales.

 Una persona en una relación se muestra afectuosa y comprensiva, pero manipula emocionalmente y hace daño bajo una fachada de cariño, quiere aprovecharse de ti.

 El afecto es solo una máscara para controlar o dominar.

 Este tipo de situaciones requieren discernimiento y alinearse con la verdad para no dejarse engañar por las apariencias.

 

 

Jesucristo te ama y te bendice.

 

JoseFercho ZamPer.

viernes, 25 de julio de 2025

Qué significa servir u obedecer al Señor.


 Estamos invitados a participar en una conversación sobre la clase de mundo en que vivimos ante Dios.

El principal motivo por el que Dios nos da su palabra es para desmantelar nuestras ilusiones, nuestra perspectiva de la realidad.

En la medida que avanzamos en la espiritualidad permitimos que el espíritu nos libere de esa forma carnal de ver las cosas. Y para hacerlo, el Señor nos habla de la muerte, del tiempo y del azar.

El “azar” puede ser visto como una ilusión humana frente a la naturaleza aleatoria de la Vida, y a la complejidad del plan divino.

La muerte y el tiempo tienen la capacidad de empañarnos la vida.

En medio de estas crueles realidades, el maestro también aporta una calidez que nos sorprende y nos da esperanza.

Reconocer nuestra fragilidad, nuestra mortalidad y nuestra falta de control, es el secreto para disfrutar de la vida.

Hay cierta belleza y bondad en las cosas que no podemos controlar y que no están garantizadas. Porque son un regalo.

A pesar de mis acciones, buenas o malas, sigo siendo responsable por lo que hago, es como sacudir un panal de abejas, tengo que decidir qué hacer, o estoy vestido para manipularlas o corro por mi vida. Eso implica algo de sabiduría, así es todo en la vida.

Dios quiere desmantelar todas las formas materiales con las que intentamos darle propósito o sentido a la vida.

Es como sí creyéramos que un trabajo o la fama o el estudio o cualquier otra cosa de esta vida nos va a hacer feliz, aun sabiendo que la felicidad es algo sobrehumano.

Todo en este mundo nos genera estrés y ansiedad, pero muchos llegamos a creer que, si nos mantenemos firmes en nuestras labores y creencias, cuando nos jubiles todo ese esfuerzo va a ser recompensado con paz y seguridad económica. Mas, la realidad del jubilado no siempre es esa.

El principal motivo de las palabras del maestro es que considera que este ejercicio de desmantelar nuestras ilusiones nos va llevando a ver la vida desde el punto de vista espiritual. Asumiendo la realidad como algo pasajero y transformable.

Ejemplo: el trabajo, la carrera, las relaciones, el placer y lo relacionado con lo que somos aquí. Es necesario que alguien pinche el globo o la burbuja en la que vivimos.

Todos podemos ver el constante paso del tiempo que nos lleva a la muerte, a ver el río correr hasta desembocar en el mar.

La vida nunca se detiene, y la mar nunca se llena.

Las montañas, la nieve, el agua han estado siempre ahí y seguirán en el mismo lugar, mucho después de que ya no estés.  

¿Cuántas tendencias de la moda has visto pasar con el paso de tus décadas?

De los pantalones acampanados a los plisados y de ahí a los ajustados y de vuelta a los acampanados. Esa moda eres tú, los hombres van cambiando de una generación a otra, pero las montañas y todo a su alrededor siguen igual, sin cambios.

 Todo lo que existe en el mundo sigue su curso, pero los humanos se van envejeciendo y muriendo. Esa es nuestra realidad, y hay que aceptarla tal como es y desde ella tratar de ser feliz con lo que Dios nos pone al alcance de nuestro espíritu, su palabra.

 Esa es la visión de la existencia humana. Con todo, el ajetreo y la actividad, pero El Mundo en el que vivimos está firme, ha estado aquí desde antes que nosotros y seguirá estando aquí mucho después de nosotros.

 Los seres vivos mueren por igual y el aliento de vida es el mismo para todos, así que el hombre no es superior a nadie en este mundo. Todo surgió del polvo y al polvo todo volverá.

 El “aliento” representa la vida misma, mientras que la “vanidad” se refiere a la fugacidad e insignificancia de las cosas materiales.

 A lo largo de la vida descubrimos cómo estos dos conceptos se entrelazan para formar una visión única y profunda sobre la existencia humana.

 Dios sí cree que los seres humanos son únicos y que hay un futuro más allá de la muerte.

 En la vida vemos a un animal muerto en el camino, después vemos en un cementerio a un hombre rico y arrogante en su tumba, o a una persona súper buena y generosa, o, una mujer que dio la vida por sus hijos, entonces adquirimos conciencia y nos decimos; o vaya, todos terminaron muertos. Esa es la realidad de la vida, la muerte, y nos pone a todos en un mismo nivel.

 Hay cierto debate sobre este asunto, creo la idea es:

Podemos ver que todas las criaturas vivas, los animales y los humanos vuelven a la tierra.

 El asunto es, ¿Tú sabes o crees qué pasa después de eso?

¿Será que los seres humanos tenemos alguna ventaja después de la muerte frente a un sapo que murió pisado en la carretera?

 Creo que esa es la Question, O el meollo del asunto.

 Si todos morimos sin importar la vida que tuvimos. ¿Qué evidencia tenemos de que los seres humanos vayamos a estar en un lugar mejor después de la muerte?

 Soy honesto con esto, y me planteo esa pregunta, pero me sostengo en la fe de que, como seguidor de Jesucristo, toda mi perspectiva del mundo se sostiene en la declaración de que “Jesucristo resucitó de los Muertos”, y vive en la presencia de Dios Padre.

 La física nos muestra cómo los elementos con el tiempo fueron separándose unos de otros, ej. América y África.  

 Si volvemos el tiempo atrás, llegamos a un punto en que vemos que todo debe haber estado compactado en un solo lugar. Hace unos 14,5 mil millones de años.

 De cierta forma así sucederá con el cuerpo, el alma y el espíritu. Todo volverá a su lugar.

 Si pensamos en lo que dicen los científicos modernos, las galaxias surgen del polvo cósmico que se produce principalmente en las etapas finales de la vida de las estrellas, como en las explosiones de supernovas y en las atmósferas de las estrellas gigantes rojas.  El polvo cósmico sigue reciclándose y formando galaxias. Entonces en una línea del tiempo de 14.5 miles de millones de años, podemos ver un comienzo y un final, pero en cualquier periodo más pequeño en los ciclos del universo pasa lo mismo una y otra vez.

 Y eso crea una estrella y la estrella crece y comienza a crear otros elementos en sí misma y tarde o temprano explota y el polvo cósmico se convierte en planetas y distintas cosas. Y después se forma otra estrella y comienza a orbitar alrededor de esa.

 Es como el río que nunca llena el océano.

 Entonces, la idea central de nuestra existencia sería la misma. Po tanto, lo que hace deprimente a veces la vida, es hablar sobre la muerte como el final de todo.

 Aprovecha hoy tu juventud, abra las ventanas de tu alma y deja entrar la luz a tu cuarto, a tu cuerpo, a tu ser. Y disfruta la vida, porque esos años no durarán para siempre.

 El tiempo y la suerte nos llega a todos.

Simplemente tenemos que aceptarlo porque de lo contrario nos vamos a estrellar contra la realidad.

 El asunto es que “por creer en Dios tus intentos de hacer bien las cosas no van a garantizarte resultados positivos”. Porque, ante cualquier decisión hay cosas que están bien y otras que está mal.

 Entonces no dejes de obedecer al señor y actuar con sabiduría. Hay un equilibrio en reconocer la propia fragilidad y la mortalidad y que no podemos resolver todos los problemas.

 En el Mundo hay gente con un cierto temperamento que tienden a obsesionarse con hacer solo lo bueno, y otros en hacer lo malo. Y muchos otros queriendo hacer justicia.

 Nos cruzamos con personas en esta situación todos los días cuando caminamos por ahí.

 Creo que a algunas personas el sufrimiento y las dificultades del mundo las ponen extremadamente ansiosas porque no está en sus manos resolver ese problema y creo que lo que quiere decir el maestro es, hay algunos problemas que no puedes resolver.

 Es muy bueno sentir y tener empatía por los demás, pero te destruirás si intentas responder siempre ante cada uno de esos sentimientos.

 Reconocer nuestra fragilidad, nuestra mortalidad y nuestra falta de control es el secreto para disfrutar la vida.

 Recomiendo no obsesionarse con los sentimiento o pensamientos, sólo disfruta la respiración, y estar presentes.

 Coloreemos juntos este cuadro.

“Una vez más estás trabajando hasta tarde, tuviste un día horrible.

Un compañero te trató súper mal o tú trataste mal a alguien, una venta no se concretó, te pasó de todo y estás trabajando hasta tarde tratando de arreglar las cosas.

Te estás perdiendo de un evento familiar, tu familia está ahí y tú querías ir.

 Estás cansado no almorzaste, pero no tienes tiempo para sentarte a comer, así que vas y compras alguna cosa rápida, pero bastante asquerosa y comes eso mientras contestas algunos correos deseando estar en casa. Eso es deprimente verdad.

 Y ¿Qué vas a hacer?

Mandar al carajo a todos, o pegarte un tiro en las g…

 Lo que Dios nos plantea es; detente un segundo y disfruta de ese momento, porque eso es lo que te ha tocado, lo que ahora tienes. Tal vez sea deprimente, pero esa es la vida y lo estás logrando.

Disfruta de esa comida, disfruta de tu respiración, contesta ese correo, disfruta de que tuviste uno de los peores días del mes y sigue adelante. Eso es lo que debes hacer…

 Ya tendrás tiempo para mejorar esas dificultades…

En la tierra suceden cosas que son injustas, horribles, una M…

 Sí, y hay hombres justos a quienes les va como si fueran malvados y hay malvados a quienes les va como si fueran justos. Y yo digo que también esto es una M…

 Por tanto, celebra la alegría, pues no hay para el ser humano nada mejor bajo el sol que comer, beber y alegrarse. Solo eso le queda de tanto afanarse en esta vida que Dios le ha dado bajo el sol.

 La idea central es que, las cosas no siempre salen bien en la vida y no puedes hacer nada al respecto. Y en cierta forma eso es liberador porque te permite ir a tomar algo con tus amigos y tu gente querida y sólo ser consciente de que esto que estás tomando tiene buen sabor, porque en realidad no tienes control sobre nada de lo que pasas en el mundo.

 Creo que esta es la idea.

Es todo un regalo de Dios el aceptar nuestra incapacidad de controlar básicamente todas las circunstancias de nuestra vida. Tenemos que aprender a disfrutar de las cosas como son y respirar profundo.

 Tratar de despojarse totalmente de la voluntad y dejar que la conciencia se haga una con el universo no creo poder alcanzarlo en esta vida, mejor me humillo frente a Dios y dejo que él tome el control, pero tengo que aprender a confiar en El.

 Hay belleza en las cosas que no puedo controlar.

Por tanto, vive el presente sin obsesionarse con intentar controlar el futuro o cambiar el pasado, no creas una ilusión de felicidad que no tienes.

 Vive el día a día, pues cada día trae sus propios afanes.

 Vive el presente, sin intentar controlar las cosas.

 Atesora los momentos con tus hijos mientras están pequeños, cuando crezcan ellos tendrán que vivir sus vidas, así como lo haces ahora.

  

Eclesiastés 7:16-29 TLA

Yo creo que no hay que exagerar. ¡Ni tan bueno ni tan sabio que acabes en la ruina!

¡Ni tan malo ni tan tonto que mueras antes de tiempo!

No te vayas a los extremos. Respeta a Dios y todo te saldrá bien.

 Una ciudad está mejor protegida con la sabiduría de un hombre sabio que con la fuerza de diez soldados. Sin embargo, no hay en este mundo nadie tan bueno que siempre haga el bien y nunca peque.

 No hagas caso de los chismes, y así no sabrás cuando tu empleado hable mal de ti; aunque tú bien sabes que muchas veces también has hablado mal de otros.

 Como yo quería ser sabio, traté de entender todo esto haciendo uso de mi inteligencia, pero era más de lo que yo podía entender.

Todo lo que existe es muy difícil de comprender, y entenderlo está fuera de mi alcance. En realidad, no hay nadie que pueda entenderlo.

Entonces decidí investigar todo lo que pudiera acerca de la sabiduría y llegar a una conclusión.

Así pude darme cuenta de que ser malo es una tontería, y que ser tonto es una locura. También pude darme cuenta de que una mala mujer causa más amargura que la muerte; cuando te abraza, lo que realmente quiere es atraparte.

Si tú obedeces a Dios, te librarás de ella; pero si no lo obedeces, caerás en sus redes.

 Después de estudiar con cuidado todas las cosas, he llegado a esta conclusión:

 ¡Todavía no he encontrado lo que busco!

 He encontrado un hombre bueno entre mil, pero lo que sí he llegado a entender es que Dios nos hizo perfectos, pero nosotros lo enredamos todo.

 

                                                              Jesucristo te ama y te bendice.

 

 

JoseFercho ZamPer


lunes, 21 de julio de 2025

La regla de oro.

 


¿Cuál es la regla de oro?

 Mateo 7:12. Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.

 “Haz con los demás como quieres que hagan contigo”.

“Trata a otros, cómo te gustaría ser tratado” 

“Todo lo que deseas que la gente haga por ti, hágalo también usted por ellos”.   

 En Mateo 5:17. No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.

 Cumplir la ley y los profetas significa vivir, según lo que Jesús considera una rectitud mayor.

 Hacer lo correcto ante Dios es la forma más elevada y auténtica de vivir, siendo generosos con todos los que nos rodean, incluso cuando surgen conflictos con las personas que consideramos nuestros enemigos.

 Dentro del contexto del Evangelio, la “regla de oro” es el principio más básico e importante para cumplir.

 Esta regla no reemplaza la torá, sino que expresa su verdadero propósito en cuanto a las relaciones humanas, o sea su cumplimiento. Es el impulso ético, la sabiduría hacia la que todas esas leyes de la torá apuntan. Todo lo que el ser humano desea para sí mismo, entonces deséalo también por el otro.

 Todos buscamos esa clase de rectitud, de comunidad, de vida, de relaciones en las que nos tratemos unos a otros con justicia, equidad y generosidad.

 Haga por los demás lo que quieres que hagan contigo. No juzgues, no critiques, no robes, no mates, no desee lo del prójimo, “no hagas nada que dañe al prójimo, para que no te lo hagan a ti… esa es la cuestión.

 Se generoso, amable, cariñoso, compasivo y misericordioso etc. Porque con la misma medida con que midas a otros serán medidos ustedes. Si quieres algo positivo de los demás, eso es lo que tú deberías hacer por ellos. Esa es la idea.

 Alguien le preguntó a Jesucristo, ¿Cuál es el más importante de los mandamientos?

 El respondió; amarás al señor, tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser con toda tu alma y con toda tu mente. y añade, este es el mandamiento más grande y el primero, el segundo es como éste, Ama a tu prójimo como a ti mismo.

 Y luego concluye diciendo de estos dos mandamientos dependen toda la torá y los profetas.

 Ambos mandamientos son reflejos distintos de una misma verdad. “El Amor”.

El amor de Dios se manifiesta en ti en la medida que tú lo buscas, y se demuestra en cómo te relacionas con su prójimo.

 En Cómo te relacionas con el prójimo, de esa forma se demuestra tu amor por Dios.

Amando a tu prójimo como a ti mismo, desde el amor de Dios.

 Ciertamente puedes ayudar a tu hermano en la medida en que tú tienes algo que dar.

 Una vez que saques la viga de tu propio ojo, entonces podrás ver la paja en ojo ajeno.

O, Si vas a juzgar hazlo con rectitud, si no el culpable serás tú.

  Así como hay cientos de mandamientos, así mismo se pueden resumir en practicar la justicia, servir al prójimo, ser humilde, hacer la voluntad de Dios.  Búsquenme y vivirás.

 Una interpretación creativa de ese “como a ti mismo” es, si me amo a mí mismo, evitaré hacerme daño. Entonces haré lo mismo con el otro, evitarle el daño.

 Una persona adicta se hace daño, arruina su vida, por ende, le hará daño a los demás. De ahí la necesidad de amar a Dios por sobre todas las cosas. De tal forma que sea el amor de Dios lo que podamos dar al prójimo, y no lo que tenemos, porque “uno da de lo que tiene”.

 En conclusión, Si no amo a Dios, no lo obedezco, entonces no me amo a mi mismo, por ende, Soy mi peor enemigo. De tal manera que no podré amar a otros en verdad.

 Todo esto me hace pensar qué tan difícil es conocernos y ser sinceros con nosotros mismos, por eso, todo el tiempo nos estamos haciendo daño y lo hacemos a otros.

 Esa es la cuestión, aunque intentamos haces el bien, nos saboteamos a nosotros.

No menosprecies a tu hermano, siempre piensa en hacer lo mejor él.

¿Quién soy yo? ¿Y, cómo me amo a mí mismo? Y, ¿Quién es mi prójimo?

 El prójimo desde la perspectiva de Jesucristo es “tu semejante, otro ser humano”. Y Nosotros fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios.

 La forma en que amas a Dios se expresa en cómo amas a la gente, amar a la gente es una expresión de tu amor por Dios.

 Por eso, el corazón humano necesita una alineación para que su deseo se alinee con el deseo de Dios. Mi deseo puede convertirse en el deseo de Dios para que entonces pueda ser nuestro deseo.

 Entonces Jesucristo va a cambiar el enfoque de forma notable, si aprendemos a vivir conforme a la voluntad de Dios.

 Pienso que el mensaje o la enseñanza de la “regla de oro” consiste en “amarnos a nosotros mismos desde el amor de Dios”, para así poder amar al prójimo.

 Jesucristo te ama y te bendice.

 

JoseFercho ZamPer.

viernes, 18 de julio de 2025

Sobre el libro de Job.

 Resumen.

El libro de Job es una obra literaria sapiencial que aborda preguntas profundas sobre la justicia de Dios, el sufrimiento humano y el problema del mal, especialmente por qué las personas buenas sufren.

Presenta un experimento mental que desafía la idea de que el universo se rige estrictamente por un principio de retribución justa, donde el bien siempre es recompensado y el mal castigado.

A través de la historia de Job, un hombre justo que sufre sin causa aparente, el texto explora la complejidad de la justicia divina y la sabiduría que rige el mundo, invitando a una actitud de confianza y humildad ante lo incomprensible.

El libro comienza presentando a Job como el hombre más justo e intachable que se pueda imaginar, habitando en una tierra muy lejana llamada Uz, que posiblemente sea un escenario ficticio para esta parábola sapiencial.

Ni Job ni sus tres amigos son israelitas, lo que universaliza la conversación sobre la justicia divina.

La narración inicial muestra a Dios en un tribunal celestial con los "hijos de Dios" y el "satán" que significa "opositor", quien cuestiona la integridad de Job, sugiriendo que su fidelidad depende de las bendiciones que recibe.

Dios permite que Job sea probado a pesar de su inocencia, planteando la cuestión de si la política divina de recompensar a los justos es adecuada o si corrompe sus motivaciones.

La justicia de Dios y el principio de retribución.

El libro pone en tensión tres conceptos: la justicia de Dios, el principio de retribución justa (que sostiene que uno recibe lo que merece) y la rectitud de Job.

Los amigos de Job sostienen que, si él sufre, debe haber pecado, pues Dios siempre recompensa la justicia. Job, sin embargo, sabe que es inocente y acusa a Dios de injusticia.

Dios responde que no es necesario gobernar el universo con un sistema rígido de recompensas y castigos, sino que lo hace con sabiduría, un juicio moral superior que escapa a la comprensión humana. Esta sabiduría permite que a veces el sufrimiento injustificado ocurra, pero dentro de un orden mayor que sólo Dios conoce.

 

La reacción humana ante el sufrimiento.

Job reacciona al sufrimiento como una montaña rusa emocional: confía y alaba a Dios, pero también lo acusa de injusticia y crueldad. Sus tres amigos intentan convencerlo de que debe haber pecado, pero Job mantiene su inocencia.

Aparece un cuarto amigo, Eliú, que introduce la idea de que el sufrimiento puede ser una disciplina anticipada para moldear el carácter y evitar pecados futuros, aunque esta explicación también resulta insuficiente para resolver el misterio del sufrimiento.

La sabiduría divina y la incapacidad humana para comprenderla.

Un poema central (capítulo 28) destaca que la sabiduría verdadera no puede ser encontrada por los humanos ni en la tierra, ni en el abismo, ni en el mar, sino que sólo Dios conoce su camino. Este pasaje enfatiza la limitación humana para comprender el orden superior que gobierna el universo y la necesidad de humildad ante Dios. La sabiduría accesible a los humanos es temer al Señor y apartarse del mal, aunque no siempre garantice prosperidad.

La respuesta de Dios a Job

Dios responde a Job desde un torbellino, realizando un recorrido virtual por el universo y la naturaleza, mostrando la complejidad y majestuosidad de la creación, incluyendo criaturas como el behemot y el leviatán, símbolos del orden y el caos en el mundo.

Dios desafía a Job a gobernar el universo según su criterio, lo que sería imposible. Este discurso enfatiza la incapacidad humana para comprender plenamente el gobierno divino y la necesidad de confiar en la sabiduría superior de Dios, aun cuando las circunstancias parezcan injustas o incomprensibles.

El arrepentimiento y la restauración de Job.

Tras la respuesta de Dios, Job reconoce su limitación y se retracta de sus acusaciones, adoptando una postura de humildad y confianza. Dios reprende a los amigos por no haber hablado correctamente y restaura la prosperidad de Job, duplicando sus bienes y bendiciendo su vida, aunque esta prosperidad ya no se interpreta como una recompensa merecida sino como un regalo de Dios.

Job nunca recibe una explicación completa del porqué de su sufrimiento, pero el libro concluye con un llamado a confiar en la justicia y sabiduría divinas a pesar de la incertidumbre.

Enseñanzas y reflexiones finales.

El libro de Job no ofrece una respuesta definitiva al problema del mal ni al motivo del sufrimiento de los justos, sino que explora la naturaleza del universo moral y la justicia de Dios. Invita a adoptar una actitud de confianza y humildad ante la sabiduría divina, reconociendo la limitación humana para comprender el orden superior.

Finalmente, el libro propone un ideal de paz interior y confianza en Dios, ejemplificado en la figura de Job que, tras su experiencia, no se altera por las adversidades sino que mantiene su fe.

Este resumen refleja el contenido y la estructura del documento, destacando los temas principales del libro de Job y su relevancia para la comprensión de la justicia divina, el sufrimiento humano y la sabiduría en la tradición bíblica.

La rectitud de Job.

El universo tiene que regirse estrictamente. 

El libro de Job es un experimento mental perfecto para explorar esa pregunta.

Job ha conservado su integridad a pesar de que el diablo le hiciera daño sin ningún motivo.

Pero a pesar de eso, Job como humano reacciona al sufrimiento de muchas maneras. Confía en Dios y lo alaba. Otras veces lo acusa de ser cruel, poco confiable, imprudente, injusto y corrupto. Toda una montaña rusa emocional que se vive en momentos de aflicción y sufrimiento.

 

El enemigo o atacante.

El libro de Job nos dice que él vive en la tierra, pero, en un lugar real o imaginario. Algunos eruditos sostienen que Uz es un lugar ficticio, inventado para servir de escenario a la historia de Job, en lugar de una tierra física.

La ​​palabra Uz en hebreo significa "consejo", lo que sugiere que esta historia se desarrolla en la "Tierra del Consejo”. La idea es que vive en una tierra muy, muy lejana.

 

En una tierra muy muy lejana, había un hombre no israelita llamado Job.

¿Porque razón dice que no es israelita?

Yo creo que eso hace que la conversación sea más internacional.

Aunque el autor habla de Yahveh, el Dios de Israel, el Dios del pacto, eso muestra que Dios es la justicia que rige al Mundo.

Los 3 amigos tampoco son israelitas, lo que hace que sea un libro para todos en la tierra, porque está hablando de las personas de la antigüedad que eran rectas e intachables. Noé tampoco era israelita, pero también dice que fue un hombre justo.

 ¿Entonces la pregunta es, los hechos que se cuentan en verdad sucedieron?

Puede ser que el autor haya elegido un personaje justo y real de la antigüedad, pero lo colocó en el contexto de una parábola sapiencial que es deliberadamente ficticio, porque el autor quiere que sepamos que esto es como un relato de sabiduría. Pero no importa lo que pensemos sobre eso, el mensaje del libro sigue siendo el mismo.

Como un relato sapiencial tiene sentido mostrar al hombre más justo que se pueda imaginar, o sea, no hay nadie más honesto en ese lugar. Entonces, el argumento es que, Job era bueno, aunque tuviese algún pecado en términos generales, era excepcionalmente justo. Hay gente muy recta en el Mundo.

 

¿Merecía este hombre lo que le pasó?

Dios le ha dado permiso a satán para que se fije en qué está sucediendo entre las naciones y luego vuelve a presentan su informe a Dios.

La cosa es así, Satán es una palabra hebrea común, significa un opositor, un rival, alguien que se opone y los seres humanos pueden ser satanes. Entonces en ese ejemplo está muy claro que significa aquel que se opone a las personas.

Entonces no tiene por qué ser una criatura que vino arrastrándose desde el infierno para enfrentar a Dios. Es simplemente uno de los hijos de Dios que está ahí y se opone a Dios.

Lo que está diciendo es, “Tengo una opinión distinta de la tuya Dios”. 

No hay indicios de que Job odie a Dios. Nada nos dice que se complazca en darle problemas al señor. Pero Dios hace una observación, se han fijado en Job, hombre justo e irreprochable, recto. Entonces el rol del opositor, su postura es simplemente la de oponerse.

 Pero el opositor dice; ¿Acaso Job teme a Dios sin recibir nada a cambio?

¿Acaso no están bajo tu protección él y su familia y todas sus posesiones?

¿Has bendecido la obra de sus manos? ¿De verdad crees que es justo?

De esta forma, el satán desafía la política de Dios de recompensar a los justos al sugerir que eso corrompe sus motivaciones, con lo que terminan demostrando que en verdad son injustos.

Entonces la acusación le da un giro interesante al libro y nos mueve a preguntarnos, ¿porque sufren las personas buenas?

 

Job se levanta, se rapa la cabeza y dice desnudo, salí del vientre de mi madre y desnudo he de partir. El señor me dio todo esto, el señor lo quitó bendito sea el nombre del señor.

 

Entonces Job ganó, porque hizo lo correcto.

La conclusión es, a pesar de todo, Job no pecó porque no culpó a Dios.

El hombre da todo lo que tiene con tal de salvar su vida.

La esposa de Job va y le dice, todavía mantienes firme tu integridad, maldice a Dios y muérete. Y a esto Job le responde, ¿hablas como una necia, aceptaremos sólo las cosas buenas que vienen de Dios y nunca lo malo?

Entonces pensamos, bueno, Job pasó la prueba, todo esto va a pasar y él va a seguir adelante, pero después la historia se pone aún más interesante.

 

Los 3 amigos de Job que no son israelitas van a verlo y casi no lo reconocen, se sientan junto a él durante 7 días sin decir nada porque ve lo espantoso que es su sufrimiento.

Luego Job hace una larga y elaborada maldición sobre el día en que nació.

Entonces nos damos cuenta, de que el diálogo con los amigos lo llevan a desesperar.

 

Muchos leen Job para aprender cómo afrontar el sufrimiento, porque nos muestra un retrato realista sobre una persona que hace frente a circunstancias que parecen ser injustas.

 

¿Por qué sufren las personas?

¿Por qué existe el mal en El Mundo?

Este libro nos muestra la actitud que debemos tener en esos momentos en que no podemos hacer nada en medio de las dificultades de la vida.

 

Jesucristo nos enseña a confiar en el padre a tal punto de adquirir el carácter del padre.

El diseño del libro es muy intencional, juega con el lector y con sus expectativas. El autor es muy consciente de que se está metiendo con nuestra visión de Dios y del mundo, y genera esa tensión.

 

El contexto social que se describe corresponde al contexto social de los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob, pero el lenguaje del libro se relaciona con el hebreo de la monarquía israelita. El vocabulario tiene un nivel de sofisticación increíble.

Analizando el lenguaje utilizado en el libro de Job, muchas veces vas a ver notas al pie en las traducciones al español que dicen “el significado de esta palabra es incierto o su traducción es inexacta”, y eso es porque el lenguaje es muy difícil de entender.

Todavía hay mucho por investigar sobre el vocabulario del libro de Job.

Las conversaciones filosóficas y teológicas que se dan entre las personas sobre el libro de Job se parecen a los diálogos de Sócrates o Platón sobre este mismo tema.

Hay otras obras de la antigua Babilonia que incluyen conversaciones sobre cuestiones como la justicia de los dioses o si El Mundo es un lugar bueno y seguro para vivir. Eso es un poco similar a lo que vemos en el libro de Job, pero esas obras no son ni remotamente tan sofisticadas.

Entonces Dios permite que Job sufra como una especie de prueba o examen de su piedad y compromiso con Dios. Al principio Job no se enoja con Dios, sino que sigue siendo piadoso y fiel, pero finalmente cae ya no puede soportarlo más. Y ahí entramos en los capítulos 3 en adelante, donde vemos a Job con sus 3 Amigos.

 

Los amigos están convencidos de que debe haber hecho algo malo y por eso está sufriendo, pero nosotros como lectores sabemos que Job es un buen hombre, Dios mismo lo dijo, no está sufriendo por haber hecho algo malo. Entonces eso crea una tensión para uno como lector porque sabemos que Job es un buen tipo, pero sabemos que está sufriendo porque Dios lo permitió.

Los amigos sacan conclusiones equivocadas sobre el carácter de Dios y nosotros sabemos que están errados, entonces eso crea una tensión. Así que todas estas conversaciones llevan a que Job se enoje más y más y finalmente termine acusando a Dios de ser injusto y de ser un mal tipo.

Después, cuando terminan estos diálogos, Dios toma la palabra y le responde a Job y ahí está la esencia de la cuestión en la respuesta de Dios al asunto del sufrimiento y la injusticia del mundo.

Claro, el libro termina con Job arrepentido y diciéndole a Dios. Lo siento, no fue mi intención enojarme, me equivoqué y luego Dios le devuelve su favor y todo lo que perdió durante su sufrimiento se le repone multiplicado por 7.

Entonces, en realidad la historia no se trata de Job, el libro explora qué políticas usa Dios para gobernar el universo, decir que el libro intenta darnos una perspectiva sobre el sufrimiento es muy lógico porque se trata de un hombre que pasa por una aflicción. Nos da un modelo de cómo afrontar la adversidad, pero no nos da ninguna respuesta a la pregunta de por qué sufren las personas buenas. El libro nunca nos dice por qué Job sufre, nos responde esa pregunta, pero lo que sí explora es en qué clase de universo vivimos, en donde las personas buenas sufren.

¿Qué nos dice eso sobre cómo Dios gobierna El Mundo? ¿Qué podemos inferir sobre el carácter de Dios frente a la injusticia y el mal que vemos en El Mundo? ¿Y qué dice Dios al respecto?

Así que el tema es la justicia de Dios. De eso se trata el libro más que del sufrimiento, el sufrimiento humano, plantea la pregunta sobre la justicia de Dios. Pero este libro no afirma tener una respuesta a por qué les pasan cosas malas a las personas buenas.

Entonces, la literatura sapiencial Dios la usa para enseñarle al mundo. Si seguimos sus mandatos nos va bien en la vida, si los ignoramos, nos va mal.

 Sí, aquí vemos un patrón causa y efecto muy claro, una ley moral. La justicia gobierna el universo. Si eres una buena persona te pasarán cosas buenas, si eres una mala persona, te pasarán cosas malas, esa es una verdad general confirmada por la experiencia humana.

Pero ¿hay fallas en el sistema?, porque Job dice que él era bueno. O, esto tiene que ver con el resultado de las decisiones Morales de las personas. O ¿cuál es el criterio en la relación de Dios con los seres humanos y en su providencia para guiarnos?

Los amigos de Job pensaban que uno puede ver la forma como funciona el universo y hacer inferencias sobre el carácter de Dios.

Nuestras decisiones nos importan a nosotros y le importan a Dios. Y Dios se interesa por el tipo de decisiones que tomamos, pero no siempre tienen un patrón tan claro de causa y efecto porque la premisa es que debo hacer lo correcto y que si lo hago me va a ir bien, pero no siempre es así. Pues Dios no siempre premia el buen comportamiento con cosas buenas. Ese es el enigma.

Esa sería una forma teórica de expresarlo, pero cualquier persona que se haya estado esforzando mucho en su trabajo para ser súper honesto, lleno de integridad, ha trabajado con esmero y luego no recibe el ascenso, sino que en cambio lo acusan injustamente y lo despiden. Eso no es culpa de Dios.

Pero, uno se enoja con Dios y es una reacción muy natural y entendible.

Esto nos lleva a plantearnos si somos cristianos o religiosos.

 

Muchos intentamos vivir según la ley de Dios, pero a veces no funciona, entonces, ¿para qué me dijo Dios que viviera así?

Una reacción podría ser, el universo debería funcionar de esta manera, y me enojo con Dios porque parece que él lo estuviera impidiendo o que está haciendo algo o dejando de hacerlo. De nuevo entramos en el debate que Job tuvo con sus amigos.

Una política es un sistema deliberado de principios para guiar las decisiones y alcanzar resultados racionales.

 ¿Qué sistema de principios usa Dios para gobernar el universo moral y relacionarse con los seres humanos?

Entonces el libro de Job tiene que ver con la justicia de Dios. La justicia, ante todo, es un atributo del carácter de Dios.

Cuando uno se considera bueno, pero le suceden cosas malas entonces empieza a inventarse pecados para justificar lo que le sucede. Inventa historias porque según su perspectiva, es imposible que Job sea justo si está sufriendo. Eso parece injusto.

Pero Dios nos pide que confiemos en que hay una perspectiva más amplia, desde la cual esa situación tiene sentido de alguna manera.

Entonces, si una buena decisión desde el punto de vista de Dios parece una mala decisión o una decisión injusta, desde una perspectiva limitada, o desde mi punto de vista, ¿Cómo actuar?

Un padre quiere enseñarles a sus hijos un principio para tomar decisiones, pero un niño de 3 años no va a poder comprenderlas. No importa cuánto te esfuerces para explicárselo, su desarrollo cerebral no está listo para registrarlo, más el padre insiste en

Seguir enseñando. Algún día lo entenderás, hijo mío.

 

Ese es el argumento de Dios al final del libro. Le da a Job un recorrido virtual por el orden creado y le dice. Las acusaciones que haces sobre mí son válidas desde tu perspectiva limitada, pero me estás acusando de gobernar mal al mundo y de que no presto atención a lo que sucede aquí abajo. Entonces Dios le hace un recorrido por todo lo que nunca supo sobre los burros salvajes, las tormentas de nieve, las constelaciones y le dice, estoy al tanto de cada milímetro del universo y por eso yo soy quien toma las decisiones. Esa es la respuesta de Dios y a eso le llama sabiduría.

El libro nos pide que confiemos en Dios, todavía tenemos esperanza, pero estamos muertos de miedo y ansiedad.

Tenemos una responsabilidad real de hacer lo correcto, pero está claro que no sabemos lo que hacemos. Hay que llegar a un lugar de confianza.

 

Dios y la sabiduría.

Los seres humanos pueden excavar la tierra y encontrar joyas de oro, mas no sabiduría.

El Mundo es un lugar crudo y salvaje, es bueno y ordenado, pero aun así peligroso.

Un cuento dice que Dios puede hacer que alguien tenga una pesadilla y sufra mientras duerme para que cuando se despierte en la mañana tome buenas decisiones. O que puede permitir que alguien se enferme para que en el lecho de muerte se convierta y luego viva bien el resto de su vida.

Es que a pesar de que no hayas hecho nada malo, Dios podría querer prepararte para que seas aún mejor persona, y así moldear el carácter y evitar pecar en el futuro.

Los seres humanos no estamos en una posición que nos dé una perspectiva divina como para declarar si Dios es justo o injusto, según la forma en que gobierna el universo.

Esto se relaciona con que no tenemos la capacidad de definir el bien y el mal y que requiere una cierta cantidad de sabiduría para discernir eso y que no hay forma que la obtengamos con nuestro propio esfuerzo.

Y, ¿cómo podría huir de Dios?

Si subo al cielo, allí estás, si voy a las profundidades, también estás allí.

Busqué a lo largo y a lo ancho, por cielo y tierra y no te encontré.

La idea es, dónde voy a encontrar esa comprensión, qué tan lejos tendré que ir.

No podemos encontrarla en ningún lugar porque está por encima de todo, pero en cierta forma está dentro de nosotros, porque la sabiduría es Dios mismo, y él está en ti.

Pero si quisiéramos encontrar la sabiduría que explica todas las cosas, no la hallaremos.

Es un discurso bastante intenso, Dios empieza diciendo quién es este que oscurece mi Consejo y que habla sin conocimiento. Prepárate para hacerme frente, tú te lo buscaste y aquí me tienes.

Hacemos acusaciones intimidantes.

¿Entonces, dónde estabas tú cuando puse los cimientos de la tierra y coloque las columnas y las bases para que la tierra no se hunda en el abismo?

¿Dónde estabas en el trascurso del tiempo?

Claramente la respuesta a todas las preguntas es NO, yo no estaba allí, no puedo responder ninguna de esas preguntas.

¿Eres tú quien controla a los asnos salvajes?

¿Porque has domesticado algunos animales crees tener el control de la naturaleza?

Muchos lamentan la destrucción del templo, porque creen que Dios se quedó sin donde vivir. 

El Mundo es un lugar peligroso para los humanos y eso no significa que no sea bueno.

Después, Job responde, yo sé bien que tú lo puedes todo. Y de corazón elige la humildad ante Dios.

Alabado sea por siempre el Señor, Dios poderoso. Amén.

 

Jesucristo te ama y te bendice.

JoseFercho ZamPer

Sobre la muerte.

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